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Reparación aguda de desgarros del tendón del dorsal ancho y del redondo mayor

Resumen

Antecedentes:

Los desgarros del tendón dorsal ancho y redondo mayor son raros y ocurren típicamente en lanzadores de alto nivel, pero también por extensión repentina del hombro o hiperabducción. Si bien anteriormente se prefería el tratamiento no quirúrgico, la literatura reciente favorece la reparación quirúrgica, especialmente en el caso de desgarros completos y retraídos.

Indicaciones:

La literatura reciente sugiere que los desgarros de espesor parcial se pueden tratar de forma no quirúrgica, lo que permite regresar al juego competitivo, mientras que se recomienda la reparación de desgarros de mayor grado para restaurar el rendimiento completo. Este enfoque también puede aplicarse a personas jóvenes y activas que buscan una función completa del hombro.

Descripción de la técnica:

La posición del paciente es en decúbito lateral con un puf y un posicionador de brazo ayuda a la exposición del dorsal ancho mediante la abducción/rotación interna del brazo. Se realiza una incisión curvilínea sobre el defecto del tendón, evitando la parte posterior de la axila, en ángulo hacia el húmero posteromedial. Se levantan colgajos de piel para visualizar los músculos y se movilizan el dorsal ancho y el redondo mayor, protegiendo el nervio radial/arteria braquial profunda y el nervio axilar/vasos circunflejos posteriores, respectivamente. Se palpa el húmero y se expone la huella ósea con retractores romos de Hohmann. Se colocan de dos a tres botones unicorticales con una separación de 1 a 1,5 cm. Se pasan FiberWire y FiberTape No. 5 para facilitar una técnica de deslizamiento de tensión. La reducción secuencial se realiza comenzando distalmente, reduciendo el tendón y anudando cada botón. La herida se irriga y se cierra en capas y se aplica un apósito impermeable con un inmovilizador de hombro. La rehabilitación comienza con 6 semanas de inmovilización estricta con un inmovilizador de hombro, con péndulos y ejercicios de rango de movimiento pasivo (ROM) a partir de las 2 semanas. De las 6 a las 12 semanas, se suspende el cabestrillo y se introducen ejercicios de ROM pasivo/activo, isométricos ligeros y estiramientos. Después de 12 semanas, pueden comenzar actividades ligeras por encima de la cabeza o lanzamientos, y el regreso completo al deporte se retrasa hasta al menos 6 meses.

Resultados:

Estudios recientes muestran altas tasas de regreso al deporte (75%) tanto para tratamientos quirúrgicos como no quirúrgicos, con una recuperación más rápida sin cirugía. Sin embargo, los atletas tratados quirúrgicamente no tuvieron una disminución significativa en el rendimiento, lo que se observó en aquellos tratados de forma no quirúrgica, lo que sugiere una curación limitada de los desgarros completos y una capacidad de compensación limitada.

Discusión/conclusión:

La reparación de desgarros del dorsal ancho/teres mayor es una opción segura y confiable para restaurar la función y la actividad atlética preoperatoria, así como para minimizar el dolor en atletas profesionales o recreativos.

Declaración de divulgación del consentimiento del paciente:

El autor(es) declara que se ha obtenido el consentimiento de cualquier paciente que aparece en esta publicación. Si el individuo puede ser identificable, los autores han incluido una declaración de autorización u otra forma escrita de aprobación del paciente con este envío para publicación.

Palabras clave:

atleta; la espalda más ancha; las reparaciones tienden a romperse; redondo mayor

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