La fusión intersomática lumbar por vía totalmente endoscópica (PE-LIF, por sus siglas en inglés de percutaneous endoscopic lumbar interbody fusion) es técnicamente factible y segura en manos de un cirujano en proceso de aprendizaje, aunque la curva de aprendizaje varía considerablemente según cada paso quirúrgico. Comprender esta curva puede orientar la formación de equipos quirúrgicos y, en consecuencia, influir en los resultados clínicos de los pacientes que se rehabilitan tras este tipo de cirugía mínimamente invasiva de columna.
Qué se estudió: población, diseño e intervención
Se trata de una revisión retrospectiva de serie de casos consecutivos, por lo que sus resultados no deben generalizarse sin cautela. El estudio incluyó a 40 pacientes con espondilolistesis lumbar de un solo segmento o estenosis del canal lumbar, de los cuales 38 completaron el seguimiento (2 fueron excluidos por pérdida de seguimiento). Todos fueron intervenidos con PE-LIF combinada con fijación percutánea con tornillos pediculares entre enero de 2022 y noviembre de 2023.
El procedimiento quirúrgico fue dividido en pasos diferenciados, y se trazó y analizó la curva de aprendizaje de cada uno de ellos de forma independiente. Además, se registraron los resultados clínicos iniciales para evaluar la seguridad, precisión y eficiencia de la técnica.
Resultados clínicos y curvas de aprendizaje de la PE-LIF
A medida que aumentó el número de casos intervenidos, el tiempo operatorio total y el tiempo de cada paso individual disminuyeron de forma progresiva. Sin embargo, la curva de aprendizaje fue diferente para cada etapa del procedimiento, lo que sugiere que algunas fases requieren más práctica acumulada que otras para ser dominadas.
Desde el punto de vista clínico, todos los pacientes mostraron mejoras significativas en las siguientes variables al finalizar el seguimiento:
- Escala Visual Analógica (EVA) de dolor lumbar: mejoría significativa postoperatoria, sostenida durante el seguimiento.
- EVA de dolor en miembro inferior: mejoría significativa postoperatoria, sostenida durante el seguimiento.
- Índice de Discapacidad de Oswestry (ODI): mejoría significativa que continuó progresando durante el período de seguimiento.
Al año de seguimiento, los resultados según la escala de Macnab modificada fueron:
- Excelentes: 25 pacientes
- Buenos: 12 pacientes
- Regulares: 1 paciente
En cuanto a las complicaciones, se registraron en el 7,9% de la cohorte: un caso de retropulsión del cage intersomático, un caso de subsidencia del cage y un caso de desgarro de duramadre. No se registraron lesiones neurovasculares intraoperatorias.
Qué significa para la práctica clínica en rehabilitación y fisioterapia
Implicancias para la evaluación postoperatoria
Los resultados de este estudio, aunque limitados por su diseño retrospectivo y su tamaño muestral pequeño, muestran que los pacientes sometidos a PE-LIF pueden presentar mejoras clínicas significativas en dolor y funcionalidad que continúan progresando durante al menos un año. Esto refuerza la necesidad de que los fisioterapeutas y kinesiólogos realicen evaluaciones periódicas y no solo al alta hospitalaria, ya que la evolución funcional puede extenderse más allá de los primeros meses.
Conviene considerar que las complicaciones documentadas —retropulsión del cage, subsidencia y desgarro dural— tienen implicancias directas en la valoración clínica. Ante un paciente que no evoluciona favorablemente, presenta recurrencia o empeoramiento del dolor lumbar o radicular, o signos neurológicos nuevos, se debe sospechar una complicación y derivar de inmediato al equipo médico tratante, sin avanzar en el programa de rehabilitación hasta contar con confirmación imagenológica del estado del implante.
Rehabilitación en pacientes operados con técnica endoscópica versus cirugía abierta
Aunque este estudio no compara directamente la PE-LIF con procedimientos abiertos en términos de recuperación funcional, la naturaleza mínimamente invasiva de la técnica —que evita la lesión extensa de la musculatura paraespinal— sugiere que estos pacientes podrían beneficiarse de una progresión rehabilitadora más temprana en algunos aspectos. No obstante, es fundamental no anticipar cargas ni movilizaciones sin coordinación con el equipo quirúrgico, dado que la integridad del implante y la consolidación de la artrodesis son condiciones previas indispensables.
El hecho de que la subsidencia del cage sea una complicación posible indica que conviene ser especialmente prudente al planificar ejercicios de carga axial en las primeras semanas. La progresión hacia ejercicios de estabilización, transferencias y deambulación debe guiarse por el protocolo del equipo médico y por la ausencia de signos de alarma clínicos o radiológicos.
La curva de aprendizaje quirúrgica y su impacto en el paciente rehabilitado
Un dato relevante para los profesionales de la rehabilitación es que la curva de aprendizaje de la PE-LIF es heterogénea: algunos pasos del procedimiento se dominan antes que otros. Esto significa que los pacientes operados en las fases iniciales de la curva de aprendizaje de un cirujano pueden haber tenido tiempos quirúrgicos más prolongados, lo que puede asociarse a mayor exposición a anestesia, mayor irritación tisular o mayor riesgo de complicaciones. Sin establecer causalidad, este contexto justifica una evaluación inicial más cuidadosa en centros donde la técnica es reciente, prestando atención a signos de daño radicular, déficit motor o dolor atípico.
Perfil del paciente candidato y precauciones
La población estudiada corresponde a adultos con espondilolistesis lumbar o estenosis del canal lumbar de un solo segmento. Los resultados no son extrapolables a pacientes con afectación multinivel, patología degenerativa compleja, cirugías previas de columna o condiciones sistémicas que alteren la consolidación ósea. En estos perfiles, la rehabilitación debe planificarse con aún mayor individualización y en coordinación estrecha con el equipo quirúrgico.
Herramientas de evaluación validadas en este contexto
El estudio utilizó la EVA para dolor lumbar y radicular, el ODI y la escala de Macnab modificada. Estas son herramientas validadas y de uso habitual en rehabilitación de columna. Integrarlas en la evaluación clínica de seguimiento permite comparar la evolución individual del paciente con los resultados reportados en la literatura, facilita la comunicación interdisciplinaria y ayuda a detectar estancamientos funcionales que requieran reevaluación médica.
Limitaciones del estudio
Este es un estudio retrospectivo de serie de casos con una muestra pequeña (38 pacientes completaron seguimiento), realizado en un único centro y con un único cirujano en período de aprendizaje. No cuenta con grupo de comparación ni con aleatorización. No se especifica el período de seguimiento mínimo más allá del año, ni se informa sobre la tasa de fusión ósea radiológica. Estos factores limitan considerablemente la validez externa de los resultados y no permiten establecer relaciones causales. Las conclusiones deben interpretarse como experiencia clínica preliminar y no como evidencia de alto nivel.
Conclusiones aplicables a la práctica clínica
- La PE-LIF es técnicamente factible y segura incluso durante la curva de aprendizaje del cirujano, con resultados clínicos favorables en dolor y función al año en esta serie de casos.
- La mejoría en EVA y ODI se mantiene y progresa durante el seguimiento, lo que refuerza la necesidad de evaluaciones funcionales periódicas a lo largo de al menos un año postoperatorio.
- Las complicaciones posibles (retropulsión o subsidencia del cage, desgarro dural) deben ser conocidas por el fisioterapeuta, ya que pueden manifestarse clínicamente durante la rehabilitación y requieren derivación inmediata.
- La progresión a ejercicios de carga axial debe ser cautelosa y coordinada con el equipo médico, especialmente en las fases iniciales de la recuperación, por el riesgo de subsidencia del implante.
- Los resultados solo son aplicables a pacientes con espondilolistesis o estenosis lumbar de un segmento; no deben generalizarse a otras patologías o presentaciones clínicas.
- Dado el diseño retrospectivo y la muestra reducida, estos hallazgos deben considerarse experiencia clínica preliminar y no guían por sí solos decisiones terapéuticas; deben integrarse con la evidencia disponible de mayor nivel metodológico.


