La indefensión aprendida —un estado neuroconductual caracterizado por motivación reducida y no uso del miembro lesionado— se asocia de forma moderada con una mayor abducción de rodilla durante aterrizajes en personas operadas de ligamento cruzado anterior (LCA), un patrón biomecánico directamente vinculado al riesgo de relesión. Este hallazgo refuerza la necesidad de incorporar la evaluación psicológica y neuroconductual en la rehabilitación y en los protocolos de retorno al deporte tras la reconstrucción del LCA (RLCA).
Qué se estudió: población, diseño y metodología
El estudio incluyó a 33 personas con RLCA primaria y unilateral, evaluadas en promedio a 2,78 ± 2,78 años de la cirugía. Se trató de un diseño transversal observacional que combinó cuestionarios psicológicos con análisis biomecánico tridimensional del miembro inferior.
Cada participante completó una escala de indefensión aprendida y una tarea de salto-aterrizaje. Se midieron los ángulos de rodilla y cadera —en los planos sagital y frontal— tanto en el momento del contacto inicial como en el pico del aterrizaje. Para examinar las asociaciones entre la indefensión aprendida y las variables cinemáticas, se realizaron análisis de correlación y regresión, controlando estadísticamente por edad, sexo y tiempo desde la cirugía.
Qué encontraron: indefensión aprendida y cinemática de aterrizaje
Aunque la muestra en general presentó puntuaciones bajas en la escala de indefensión aprendida, los resultados revelaron patrones relevantes:
- Asociación moderada entre mayor indefensión aprendida y mayor abducción de rodilla en el pico del aterrizaje en el miembro con RLCA (r = 0,564; p = 0,001).
- Asociaciones débiles —que no sobrevivieron los análisis de sensibilidad— entre mayor indefensión aprendida y menor flexión de cadera en el pico del aterrizaje, tanto en el miembro con RLCA (r = -0,370; p = 0,048) como en el miembro contralateral (r = -0,415; p = 0,025).
- En el análisis de regresión, la indefensión aprendida se asoció de forma independiente con un mayor ángulo de abducción de rodilla en el miembro reconstruido (B = 0,230; p = 0,007), y el modelo completo explicó el 34,8 % de la varianza en ese ángulo pico de abducción.
Es importante destacar que las asociaciones con la flexión de cadera deben interpretarse con cautela, ya que no se mantuvieron en los análisis de sensibilidad.
Qué significa para la práctica clínica en rehabilitación de rodilla
El plano frontal de rodilla como señal de alerta neuroconductual
El aumento del valgo dinámico de rodilla durante los aterrizajes es uno de los factores biomecánicos más estudiados en relación con el riesgo de relesión del LCA. Este estudio sugiere que parte de ese patrón podría estar mediado por factores neuroconductuales como la indefensión aprendida, y no solo por déficits de fuerza o coordinación muscular. Cuando un paciente persiste en mostrar valgo de rodilla durante aterrizajes a pesar de haber recuperado fuerza adecuada, conviene explorar también variables psicológicas.
Evaluación neuroconductual como parte del proceso de alta y retorno al deporte
Los hallazgos apoyan la incorporación de herramientas de evaluación psicológica y neuroconductual —como escalas de indefensión aprendida, kinesiofobia o autoeficacia— en el proceso de valoración para el retorno al deporte tras una RLCA. Estas medidas pueden aportar información complementaria a los criterios funcionales y de fuerza habitualmente utilizados. No obstante, dado el carácter transversal y correlacional del estudio, no es posible afirmar que la indefensión aprendida cause las alteraciones biomecánicas observadas; solo que existe una asociación entre ambas variables.
Intervención: cuándo y en qué pacientes considerar el abordaje neuroconductual
La muestra presentó puntuaciones bajas de indefensión aprendida, lo que indica que los resultados son relevantes incluso en rangos subclínicos del constructo. Conviene estar atentos a pacientes que:
- Expresan baja motivación o sensación de poco control sobre su recuperación.
- Evitan apoyar o usar activamente el miembro reconstruido durante actividades funcionales.
- Persisten en patrones de aterrizaje en valgo a pesar de haber alcanzado criterios musculares de alta.
- Refieren miedo a la relesión o baja confianza en el miembro operado.
En estos casos, podría ser útil complementar el trabajo biomecánico con estrategias dirigidas a modificar las creencias de control y la percepción de autoeficacia. Esto puede incluir retroalimentación visual o verbal sobre el rendimiento del miembro reconstruido, progresión graduada de la carga con exposición exitosa, y en casos que lo requieran, derivación a psicología del deporte o salud mental.
Precauciones al interpretar y aplicar estos resultados
La naturaleza transversal del diseño impide establecer relaciones de causalidad. La muestra es pequeña (n = 33) y heterogénea en cuanto al tiempo desde la cirugía (rango amplio de hasta varios años). Además, los participantes mostraron puntuaciones bajas de indefensión aprendida, lo que limita la variabilidad y podría restringir la magnitud de las asociaciones observadas. No es posible generalizar estos resultados a poblaciones con perfiles psicológicos más comprometidos, a otros tipos de cirugía de rodilla ni a gestos deportivos distintos del salto-aterrizaje estudiado.
Limitaciones del estudio
- Diseño transversal: no permite inferir causalidad ni dirección de la relación entre indefensión aprendida y biomecánica.
- Tamaño muestral reducido (n = 33), lo que puede limitar la potencia estadística y la estabilidad de los modelos de regresión.
- Alta variabilidad en el tiempo desde la cirugía (2,78 ± 2,78 años), que introduce heterogeneidad en la muestra.
- Las asociaciones con la flexión de cadera no sobrevivieron los análisis de sensibilidad, por lo que deben considerarse preliminares.
- Puntuaciones de indefensión aprendida generalmente bajas en la muestra, lo que reduce el rango de variación y podría subestimar las asociaciones reales.
Conclusiones aplicables a la práctica
- La indefensión aprendida se asocia de forma moderada con un mayor ángulo de abducción de rodilla durante el aterrizaje en el miembro reconstruido, según los autores de este estudio.
- Los constructos psicológicos y neuroconductuales deben considerarse parte del proceso de evaluación en la rehabilitación y en el retorno al deporte tras una RLCA.
- La persistencia de valgo dinámico de rodilla en aterrizajes, una vez recuperados los criterios de fuerza, puede ser una señal para explorar factores neuroconductuales como la indefensión aprendida.
- Las asociaciones con la cinemática de cadera son débiles y no persistieron en los análisis de sensibilidad; no deben tomarse como base para decisiones clínicas.
- Se requieren estudios longitudinales con muestras más amplias para confirmar la dirección, magnitud y relevancia clínica de estas relaciones.


