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VigIA Deporte

Retorno al deporte tras cirugía de pie y tobillo: revisión sistemática

La mayoría de los estudios sobre retorno al deporte tras cirugía de pie y tobillo no definen con claridad qué significa ese retorno ni cómo evaluarlo, lo que dificulta comparar resultados entre investigaciones y tomar decisiones clínicas basadas en evidencia sólida.

Qué se estudió: retorno al deporte en tres patologías quirúrgicas frecuentes del deporte

Esta revisión sistemática, realizada siguiendo las guías PRISMA (Preferred Reporting Items for Systematic Reviews and Meta-Analyses), tuvo como objetivo analizar cómo se define y se evalúa el retorno al deporte (RTS, por sus siglas en inglés) en la literatura ortopédica sobre tres patologías deportivas comunes que requieren intervención quirúrgica: inestabilidad de tobillo, rotura o tendinopatía del tendón de Aquiles, y fractura de quinto metatarsiano.

Se realizaron búsquedas en las bases de datos Cochrane, Embase, Medline y CINAHL, incluyendo estudios publicados hasta marzo de 2024. Los criterios de inclusión exigían que los participantes practicaran algún nivel de actividad deportiva y hubieran recibido cirugía por alguna de las tres patologías mencionadas. El desenlace principal fue la definición de RTS utilizada en cada estudio. En total, 145 artículos cumplieron todos los criterios de inclusión: 73 sobre inestabilidad de tobillo, 56 sobre tendinopatía de Aquiles y 16 sobre fractura de quinto metatarsiano. El nivel de evidencia de la revisión es nivel IV, al incluir estudios de nivel I a IV.

Qué encontraron: heterogeneidad marcada en definiciones y métodos de evaluación del RTS

Los resultados revelan una inconsistencia notable en la forma en que la literatura define y mide el retorno al deporte en estas patologías:

  • 79 artículos (54,5%) presentaron una definición poco clara o ambigua de RTS.
  • 66 artículos (45,5%) reportaron una definición precisa de RTS.
  • 64 artículos (44,1%) utilizaron únicamente una métrica binaria (el paciente volvió o no volvió al deporte), sin especificar un método para determinar el momento exacto del retorno.
  • Cuando se especificó el criterio de evaluación, 38 artículos (26,2%) emplearon un criterio objetivo de inicio (por ejemplo, la reanudación de la competencia).
  • 27 artículos (18,6%) utilizaron cuestionarios personalizados creados ad hoc para el estudio.
  • 21 artículos (14,5%) recurrieron a cuestionarios estandarizados de resultados reportados por el paciente (patient-reported outcome measures, PROMs).

En conjunto, los hallazgos evidencian una heterogeneidad sustancial tanto en las definiciones como en los métodos de evaluación del RTS en la literatura sobre pie y tobillo.

Qué significa para la práctica clínica: la falta de consenso complica la toma de decisiones en rehabilitación

El problema de comparar resultados sin una definición común

Cuando más de la mitad de los estudios disponibles no define con claridad qué entiende por “retorno al deporte”, los fisioterapeutas y kinesiólogos que buscan evidencia para fundamentar sus decisiones clínicas se encuentran ante un problema concreto: no es posible saber si los resultados favorables reportados en un estudio son realmente comparables con los de otro. Un paciente puede ser contado como “retornado al deporte” por haber retomado el entrenamiento, por haber vuelto a competir, o simplemente porque respondió afirmativamente a una pregunta binaria, sin que quede claro qué nivel funcional, qué deporte ni en qué condiciones.

Esto tiene una implicancia directa para quienes trabajan en rehabilitación: los tiempos y criterios de alta deportiva que se encuentran en la literatura deben leerse con cautela, ya que no necesariamente reflejan un estándar clínico validado, sino la definición particular que cada equipo investigador eligió utilizar.

Evaluación del RTS: más allá del dato binario

El hecho de que casi la mitad de los estudios (44,1%) se limite a registrar si el paciente volvió o no al deporte, sin describir cómo se determinó ese punto de corte, subraya la necesidad de que los profesionales de la rehabilitación adopten criterios más rigurosos en su práctica. En el contexto clínico, el RTS no es un evento único: implica una progresión desde la vuelta al entrenamiento hasta la participación plena en competencia, con evaluaciones funcionales en cada etapa.

Conviene integrar en la práctica habitual herramientas que permitan documentar no solo si el paciente volvió al deporte, sino cuándo, en qué condiciones y con qué nivel de función objetiva y percibida. El uso de PROMs estandarizados, que solo apareció en el 14,5% de los estudios incluidos, ofrece una vía más reproducible y comparable para evaluar estos desenlaces.

Implicancias específicas según la patología

Las tres patologías analizadas tienen perfiles de recuperación distintos y pacientes con demandas deportivas variadas. En la inestabilidad crónica de tobillo, el RTS puede verse influido por factores como la estabilidad articular residual, la propiocepción y la confianza del deportista, aspectos que una simple pregunta de sí/no no captura. En las lesiones del tendón de Aquiles, la heterogeneidad en la definición de RTS es especialmente problemática dado el riesgo de re-rotura y la importancia de una progresión cuidadosa de carga. En la fractura de quinto metatarsiano, donde la consolidación ósea es un criterio clave, la falta de claridad en la definición de RTS puede llevar a retornos prematuros mal documentados.

En todos estos casos, la ausencia de criterios explícitos en la literatura no significa que el clínico deba prescindir de ellos: al contrario, refuerza la necesidad de que cada equipo de rehabilitación defina y documente sus propios criterios de progresión y alta deportiva, idealmente apoyados en criterios funcionales objetivos y en la percepción del propio deportista.

Precauciones al interpretar la evidencia disponible

Dado que esta revisión incluye estudios de nivel I a IV y que el nivel de evidencia global es IV, sus conclusiones deben interpretarse como una descripción del estado actual de la literatura, no como evidencia de alta certeza sobre cuáles son los mejores criterios de RTS. La revisión no evalúa si alguna definición de RTS es superior a otra, ni compara resultados clínicos entre distintos enfoques de evaluación. Por lo tanto, no es posible derivar de este estudio una recomendación sobre qué herramienta o criterio específico usar, sino más bien la necesidad urgente de mayor estandarización.

Limitaciones del estudio

Los propios autores señalan las limitaciones inherentes al diseño de revisión sistemática sobre este tipo de pregunta. La heterogeneidad en las definiciones de RTS encontrada en la literatura es, en sí misma, la limitación más importante, ya que impide realizar comparaciones directas entre estudios. Además, la revisión abarca estudios de distintos niveles de evidencia (I a IV), lo que introduce variabilidad metodológica. El alcance de la búsqueda se limitó a tres patologías específicas, por lo que los hallazgos no pueden extrapolarse a otras lesiones de pie y tobillo ni a otras regiones anatómicas.

Conclusiones aplicables a la práctica clínica

  • La mayoría de los estudios sobre RTS en cirugía de pie y tobillo no definen con claridad qué es el retorno al deporte ni cómo evaluarlo, lo que dificulta su aplicación directa en rehabilitación.
  • Usar únicamente una métrica binaria (volvió/no volvió) es insuficiente para documentar el RTS de forma clínicamente significativa; conviene registrar también el momento, las condiciones y el nivel funcional del retorno.
  • La incorporación de PROMs estandarizados en la evaluación del RTS puede mejorar la comparabilidad y la calidad de la documentación clínica.
  • En patologías como inestabilidad de tobillo, tendinopatía de Aquiles y fractura de quinto metatarsiano, es recomendable que cada equipo rehabilitador defina criterios explícitos de progresión y alta deportiva, dado que la literatura disponible no ofrece un estándar consolidado.
  • Los tiempos y criterios de RTS reportados en la literatura deben interpretarse con cautela, considerando la heterogeneidad de definiciones y la variabilidad metodológica entre estudios.
  • Se necesitan estudios futuros que establezcan definiciones consensuadas y metodologías de evaluación estandarizadas para el RTS en cirugía de pie y tobillo.
Interpretación elaborada con inteligencia artificial (Claude, de Anthropic) a partir de la publicación original, y revisada por el Comité Académico de Fisio One.
Publicación Original