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Fusión intersomática lumbar endoscópica biportal en L5/S1

La fusión intersomática lumbar trans-Kambin mediante endoscopía biportal unilateral (UBE, por sus siglas en inglés) en el nivel L5/S1 demostró ser factible y se asoció con mejoras clínicas significativas y una tasa de fusión preliminar del 88% al año de seguimiento, según esta serie de casos consecutivos. Estos resultados son relevantes para los profesionales de la rehabilitación porque sugieren que esta técnica mínimamente invasiva puede aplicarse en un nivel anatómicamente desafiante, lo que influye en la planificación del postoperatorio y en las expectativas funcionales del paciente.

Qué se estudió: población, diseño e intervención en L5/S1

Se trata de una serie de casos consecutivos retrospectiva que incluyó a 25 pacientes operados en un único nivel (L5/S1) mediante UBE trans-Kambin lumbar interbody fusion entre enero de 2023 y diciembre de 2024. Los diagnósticos más frecuentes fueron espondilolistesis ístmica (11 pacientes) y estenosis foraminal (9 pacientes). La altura discal media preoperatoria en el triángulo de seguridad fue de 2,6 ± 1,3 mm, lo que refleja la severidad del compromiso estructural en este nivel.

La técnica quirúrgica UBE utiliza dos portales cutáneos independientes: uno para el endoscopio y otro para los instrumentos, lo que permite visualización endoscópica continua mientras se trabaja con libertad de movimiento. En este protocolo, la estrategia operatoria enfatizó la visualización endoscópica continua de la raíz nerviosa de salida (ENR, del inglés exiting nerve root) durante toda la intervención: creación del corredor, foraminoplastía, preparación del espacio discal e inserción del cage. El seguimiento fue de 12 meses, con evaluación clínica y radiológica al finalizar ese período.

Resultados clínicos y radiológicos al año de seguimiento

Todos los desenlaces clínicos medidos mostraron mejoría estadísticamente significativa al año:

  • El Índice de Discapacidad de Oswestry (ODI) mejoró de 32,5 ± 11,2 a 15,7 ± 12,8 (p < 0,0001).
  • La escala numérica de dolor lumbar (NRS lumbar) pasó de 5,8 ± 1,6 a 2,8 ± 2,3 (p < 0,0001).
  • La escala numérica de dolor irradiado (NRS radicular) mejoró de 3,8 ± 2,7 a 2,0 ± 2,2 (p = 0,0014).

En cuanto a los desenlaces radiológicos:

  • El ángulo de lordosis segmentaria aumentó de 12,4° ± 6,6° a 14,6° ± 5,8° (p = 0,0046).
  • La distancia de deslizamiento (slip distance) disminuyó de 5,5 ± 2,8 mm a 3,1 ± 2,9 mm (p = 0,001).
  • La tasa de fusión preliminar evaluada mediante tomografía computarizada (TC) a los 12 meses fue del 88,0%.

No se registraron lesiones de la raíz nerviosa de salida, infecciones ni reoperaciones durante el período de seguimiento.

Qué significa para la práctica clínica en fisioterapia y rehabilitación

Perfil del paciente postoperatorio y expectativas funcionales

Los pacientes incluidos en este estudio presentaban diagnósticos de alta complejidad (espondilolistesis ístmica y estenosis foraminal) en un nivel anatómicamente exigente, con alturas discales muy reducidas. Esto implica que el fisioterapeuta o kinesiólogo que recibe a estos pacientes en el postoperatorio debe considerar que el punto de partida funcional puede ser significativamente comprometido. La mejoría del ODI —que pasó de un nivel de discapacidad moderada a un nivel de discapacidad mínima— indica que, en términos globales, la recuperación funcional fue sustancial, aunque la desviación estándar amplia (12,8 en el seguimiento) sugiere variabilidad individual importante en los resultados.

Planificación de la rehabilitación postoperatoria

Aunque el estudio no describe el protocolo de rehabilitación utilizado, la ausencia de lesión de la raíz nerviosa de salida y la reducción del dolor irradiado (NRS radicular de 3,8 a 2,0) son datos que orientan la progresión terapéutica. En pacientes postoperados de fusión intersomática en L5/S1 con esta técnica mínimamente invasiva, conviene considerar:

  • Evaluación neurológica inicial cuidadosa: aunque no se reportaron lesiones de la ENR en esta serie, el trabajo en el triángulo de seguridad de Kambin —especialmente con alturas discales tan reducidas— implica un riesgo foraminal que debe monitorizarse en las primeras semanas mediante control de déficits sensitivos y motores en el territorio L5-S1.
  • Progresión cautelosa de la carga axial: la tasa de fusión del 88% al año es alentadora, pero un 12% de los casos aún no presentaba fusión consolidada en ese momento. Esto refuerza la importancia de respetar los plazos de consolidación antes de avanzar hacia cargas más intensas o ejercicios de alto impacto.
  • Atención a la corrección radiológica modesta: los autores califican la corrección radiológica como “modesta”. El aumento de lordosis segmentaria fue de aproximadamente 2° y la reducción del deslizamiento fue de 2,4 mm en promedio. Esto indica que no se debe esperar una restauración completa de la alineación sagital, y que el abordaje rehabilitador debe orientarse hacia la estabilización funcional y el control neuromuscular más que hacia la corrección biomecánica completa.
  • Manejo del dolor residual: el dolor lumbar y radicular disminuyeron de forma significativa, pero los valores finales (2,8 y 2,0 en NRS, respectivamente) indican que puede persistir dolor de baja intensidad al año. La educación en neurociencia del dolor y las estrategias de autogestión pueden ser herramientas valiosas en esta etapa.

Consideraciones en el razonamiento clínico

El hecho de que la estrategia quirúrgica haya priorizado la visualización continua de la ENR durante toda la intervención es un dato relevante para el fisioterapeuta: indica que el diseño de este procedimiento ya incorpora medidas de protección neurológica intraoperatoria. Sin embargo, esto no elimina la necesidad de una evaluación funcional neurológica sistemática en el postoperatorio inmediato y mediato. En pacientes con espondilolistesis ístmica —el diagnóstico más frecuente en esta serie— la inestabilidad previa puede haber condicionado adaptaciones motoras compensatorias que persisten tras la fusión y que requieren abordaje específico en la rehabilitación (control del tronco, estabilización lumbopélvica, reeducación del patrón de marcha).

Qué no permite concluir este estudio

Es fundamental recordar que se trata de una serie de casos sin grupo control. No es posible atribuir causalmente las mejoras observadas exclusivamente a la técnica quirúrgica, ni comparar sus resultados con otras técnicas de fusión. La rehabilitación postoperatoria no está descrita, por lo que no se puede saber en qué medida contribuyó a los resultados clínicos reportados.

Limitaciones del estudio

  • Diseño retrospectivo sin grupo control: impide establecer relaciones causales o comparaciones con otras técnicas.
  • Muestra pequeña (n = 25): limita la generalización de los hallazgos y la potencia estadística para detectar complicaciones infrecuentes.
  • Seguimiento corto (12 meses): la fusión evaluada por TC es preliminar; los autores reconocen explícitamente la necesidad de seguimientos más prolongados.
  • Ausencia de descripción del protocolo de rehabilitación: no es posible conocer la influencia de la fisioterapia postoperatoria en los resultados.
  • Los propios autores señalan que se necesitan estudios con cohortes más grandes y seguimiento más prolongado para validar estos hallazgos.

Conclusiones aplicables a la práctica clínica

  1. La técnica UBE trans-Kambin en L5/S1 demostró ser factible en esta serie de 25 casos, sin lesiones neurológicas, infecciones ni reoperaciones en 12 meses.
  2. Se observaron mejoras clínicas significativas en discapacidad (ODI) y dolor lumbar y radicular (NRS) al año de seguimiento, con variabilidad individual considerable.
  3. La corrección radiológica fue modesta: aumento de ~2° en lordosis segmentaria y reducción de ~2,4 mm en el deslizamiento.
  4. La tasa de fusión preliminar del 88% a los 12 meses obliga a una progresión cuidadosa de la carga en la rehabilitación, respetando los tiempos de consolidación ósea.
  5. El perfil de los pacientes (espondilolistesis ístmica y estenosis foraminal con disco muy colapsado) exige una evaluación neurológica postoperatoria sistemática y un enfoque rehabilitador orientado a la estabilización funcional lumbopélvica.
  6. Estos resultados no deben generalizarse más allá de la población descrita; se requieren estudios controlados con mayor muestra y seguimiento prolongado para validar su aplicación clínica amplia.
Interpretación elaborada con inteligencia artificial (Claude, de Anthropic) a partir de la publicación original, y revisada por el Comité Académico de Fisio One.
Publicación Original