En jugadores universitarios de béisbol, la diferencia entre el alcance que un deportista predice que logrará y el que realmente consigue durante una prueba de equilibrio dinámico se asocia con antecedentes de dolor lumbar crónico. Este hallazgo exploratorio abre una vía para incorporar la autopercepción del rendimiento motor como información complementaria en la evaluación fisioterapéutica.
Qué se estudió: población, diseño y mediciones en jugadores de béisbol universitario
El estudio adoptó un diseño transversal exploratorio con 74 jugadores universitarios masculinos de béisbol de posición (es decir, se excluyeron los lanzadores, aunque el artículo los denomina field players). El antecedente de dolor lumbar crónico (DLC) se definió como dolor lumbar de tres meses o más de duración.
La prueba utilizada fue el Modified Star Excursion Balance Test (mSEBT), una versión modificada del Star Excursion Balance Test que evalúa el equilibrio dinámico mediante alcances en distintas direcciones mientras el participante se mantiene en apoyo unipodal. Durante la prueba se registraron dos valores: la distancia de alcance predicha por el propio participante antes de ejecutar el movimiento, y la distancia de alcance real obtenida durante la ejecución. El error autopercibido se calculó restando el valor real al valor predicho y normalizando el resultado por la longitud del miembro inferior. Un valor positivo indicaba sobreestimación y un valor negativo indicaba subestimación.
Resultados: sobreestimación, subestimación y antecedentes de dolor lumbar
De los 74 participantes, 27 fueron clasificados en el grupo de sobreestimación (predijeron un alcance mayor al que ejecutaron) y 47 en el grupo de subestimación (predijeron un alcance menor al que ejecutaron). En cuanto a los antecedentes de DLC, se observaron 3 casos en el grupo de sobreestimación y 15 casos en el grupo de subestimación. El análisis mostró que el error autopercibido se asoció estadísticamente con el antecedente de dolor lumbar crónico.
Es importante señalar que el artículo no reporta el tamaño del efecto, los valores exactos del estadístico utilizado ni los intervalos de confianza, por lo que la magnitud de la asociación no puede precisarse con la información disponible.
Qué significa para la práctica clínica: evaluar cómo el deportista percibe su propio rendimiento motor
Este es el aspecto más relevante del estudio para quienes trabajamos en rehabilitación deportiva y fisioterapia musculoesquelética.
La autopercepción del movimiento como dato clínico complementario
En la práctica habitual, la evaluación del equilibrio dinámico se centra en el rendimiento objetivo: distancias de alcance, simetría entre miembros, comparación con valores normativos. Este estudio propone que preguntar al paciente cuánto cree que va a alcanzar antes de ejecutar la prueba añade una dimensión diferente: la precisión con la que el deportista modela internamente su propio cuerpo y sus capacidades. Esta diferencia entre predicción y ejecución podría reflejar alteraciones en la propiocepción, en la imagen corporal o en los modelos internos de control motor que acompañan a la experiencia de dolor crónico.
En términos prácticos, incorporar esta medición al mSEBT no requiere equipamiento adicional: basta con solicitar al paciente que estime verbalmente su distancia de alcance antes de cada repetición. El cálculo posterior es sencillo. Esto lo hace accesible en contextos clínicos con recursos limitados.
¿En qué pacientes podría ser más útil esta información?
Los resultados aplican, según el diseño del estudio, a jugadores universitarios masculinos de béisbol con o sin antecedentes de dolor lumbar crónico. No es posible extrapolar directamente estos hallazgos a otras poblaciones como mujeres deportistas, adultos mayores, deportistas de otras disciplinas o pacientes con dolor lumbar agudo. Cualquier generalización más allá de este grupo específico debe hacerse con mucha cautela.
Dicho esto, la hipótesis subyacente —que el dolor crónico modifica la autopercepción del rendimiento motor— es conceptualmente relevante para otras poblaciones en dolor musculoesquelético crónico, y podría ser punto de partida para investigaciones futuras en contextos más amplios.
Integración en la evaluación fisioterapéutica
Conviene entender este dato como información suplementaria, tal como lo describen los propios autores, y no como un marcador diagnóstico independiente. La asociación encontrada no implica causalidad: no sabemos si el patrón de subestimación precede al dolor, si es consecuencia de él o si ambos son resultado de un tercer factor. Por tanto, el error autopercibido no debería usarse de forma aislada para clasificar al paciente ni para tomar decisiones terapéuticas.
Lo que sí resulta razonable es incluirlo dentro de una batería de evaluación más amplia que contemple:
- Historia de dolor lumbar (duración, recurrencia, intensidad).
- Medidas objetivas del equilibrio dinámico mediante el mSEBT.
- Evaluación de la propiocepción y el control neuromuscular lumbo-pélvico.
- Autopercepción del rendimiento antes de las pruebas funcionales.
Implicancias para el abordaje terapéutico
Aunque el estudio no evalúa intervenciones, los hallazgos sugieren que en deportistas con DLC podría ser clínicamente útil explorar si existe una discrepancia sistemática entre lo que el paciente cree que puede hacer y lo que realmente hace. Una subestimación persistente podría vincularse con kinesiofobia o con estrategias de protección motora que, a largo plazo, limiten la recuperación funcional. En ese caso, intervenciones orientadas a la reconceptualización del dolor, la educación en neurociencia del dolor y la exposición gradual al movimiento podrían ser pertinentes, aunque esto excede el alcance de este estudio.
Por otro lado, la sobreestimación —menos frecuente en este grupo y con menor prevalencia de DLC— podría asociarse a patrones diferentes de control motor que también merezcan atención clínica, aunque los datos disponibles no permiten sacar conclusiones firmes al respecto.
Limitaciones del estudio que conviene tener presentes
- Diseño transversal: no permite establecer relaciones causales ni dirección temporal entre el error autopercibido y el dolor lumbar crónico.
- Muestra específica: solo incluye hombres jóvenes universitarios jugadores de béisbol, lo que restringe la generalización.
- Carácter exploratorio: los propios autores califican sus hallazgos como exploratorios, lo que implica que son hipótesis generadoras y no conclusiones definitivas.
- Clasificación del DLC por historia autorreportada: la variable dependiente se basa en el recuerdo del participante, con la variabilidad que eso implica.
- Ausencia de datos sobre tamaño del efecto e intervalos de confianza en la información disponible, lo que limita la valoración de la relevancia clínica de la asociación.
Conclusiones aplicables para la práctica clínica
- El error autopercibido durante el mSEBT —diferencia entre el alcance predicho y el real— se asoció con antecedentes de dolor lumbar crónico en jugadores universitarios masculinos de béisbol en este estudio exploratorio.
- Este hallazgo es de carácter exploratorio y no establece causalidad; debe interpretarse como una hipótesis que requiere validación en estudios con diseños longitudinales y muestras más amplias y diversas.
- Solicitar al paciente una predicción de su rendimiento antes de ejecutar una prueba funcional es una estrategia de bajo costo y fácil aplicación que puede aportar información complementaria sobre la autopercepción motora.
- El error autopercibido no debe usarse como marcador diagnóstico aislado, sino como un dato adicional dentro de una evaluación funcional integral.
- Los resultados no son directamente generalizables a mujeres, a otras disciplinas deportivas ni a poblaciones clínicas fuera del béisbol universitario masculino.
- La evaluación de la discrepancia entre predicción y ejecución motora podría ser un campo promisorio para la investigación en dolor lumbar crónico y control motor en deporte.


