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VigIA Deporte

Reconstrucción del LCA doble fascículo vs fascículo único: estabilidad rotacional y resultados funcionales

La reconstrucción del ligamento cruzado anterior (LCA) con técnica de doble fascículo (DB, por sus siglas en inglés) mejora estadísticamente la estabilidad rotacional a corto y mediano plazo en comparación con la técnica de fascículo único, pero estas diferencias no alcanzan los umbrales de importancia clínica mínima y desaparecen más allá de los cuatro años de seguimiento. Esta revisión sistemática con metaanálisis de nivel I de evidencia cuestiona la superioridad universal de la técnica DB y subraya la necesidad de una toma de decisiones compartida entre el profesional y el paciente.

Qué se estudió: diseño, población e intervenciones comparadas

Se trata de una revisión sistemática y metaanálisis que buscó en las bases de datos PubMed, Embase y Cochrane ensayos clínicos aleatorizados (ECAs) publicados entre 2013 y septiembre de 2025 que compararan la reconstrucción de LCA con técnica de fascículo único versus técnica de doble fascículo (DB), con un seguimiento mínimo de 24 meses.

Finalmente se incluyeron 13 ECAs con un total de 1.041 pacientes (536 en el grupo de fascículo único y 505 en el grupo DB). La edad media fue de 30,2 años y el 68 % de los participantes eran hombres. El seguimiento varió entre 24 y 122 meses. Los resultados principales evaluados fueron la traslación tibial anterior, la estabilidad rotacional medida mediante el test de pivot shift, y los resultados reportados por los pacientes a través del cuestionario subjetivo IKDC (International Knee Documentation Committee) y la escala de Lysholm. Los resultados secundarios incluyeron la tasa de retorno al deporte y la tasa de fallo del injerto. Los análisis se estratificaron por duración del seguimiento: 24 a 48 meses versus más de 48 meses.

Resultados: estabilidad rotacional mejorada, pero sin diferencias clínicamente relevantes

Estabilidad rotacional (pivot shift) entre los 24 y 48 meses

La técnica DB redujo significativamente el riesgo de obtener un pivot shift positivo en comparación con el fascículo único, con una razón de riesgo (RR) de 0,60 (IC 95 %: 0,43–0,84; p = 0,003). El número necesario a tratar (NNT) fue de 10, lo que significa que es necesario operar a 10 pacientes con técnica DB para evitar un pivot shift positivo adicional respecto a la técnica de fascículo único.

Resultados funcionales reportados por el paciente

En el período de 24 a 48 meses, el grupo DB mostró puntuaciones estadísticamente más altas en el IKDC subjetivo (diferencia de medias: 5,88 puntos; IC 95 %: 0,44–11,33) y en la escala de Lysholm (diferencia de medias: 7,47 puntos; IC 95 %: 0,06–14,88). Sin embargo, ninguna de estas diferencias alcanzó los umbrales de diferencia mínima clínicamente importante (DMCI), establecidos en 11,5 puntos para el IKDC y 8,9 puntos para el Lysholm, respectivamente. Ningún estudio reportó si los pacientes individuales alcanzaron estos umbrales.

Traslación tibial anterior

No se encontraron diferencias significativas entre ambas técnicas para la traslación tibial anterior (diferencia de medias: −0,34 mm; IC 95 %: −1,04 a 0,35; p = 0,327).

Más allá de los 48 meses: sin diferencias en ningún resultado

En el seguimiento a largo plazo (más de 48 meses), no se observaron diferencias estadísticamente significativas en ninguno de los resultados evaluados entre ambas técnicas. Los autores atribuyen este hallazgo, al menos en parte, a la heterogeneidad sustancial entre los estudios y a las diferencias en la selección del injerto.

Una ausencia relevante: los datos desagregados por sexo

Ninguno de los 13 ECAs incluidos reportó resultados desagregados por sexo, lo que impide extraer conclusiones sobre si la técnica DB ofrece ventajas diferenciales en mujeres, una población que presenta características anatómicas y biomecánicas distintas en la rodilla.

Qué significa para la práctica clínica en fisioterapia y rehabilitación

Implicancias en la evaluación funcional posquirúrgica

Que la técnica DB reduzca el riesgo de pivot shift positivo (NNT = 10) tiene relevancia para el fisioterapeuta en la evaluación de la estabilidad rotacional durante el seguimiento posoperatorio. En pacientes sometidos a reconstrucción DB, conviene que la valoración funcional en las fases de retorno al deporte incluya pruebas sensibles a la estabilidad rotacional, más allá de la traslación anterior que explora la prueba de Lachman o el cajón anterior.

Sin embargo, es fundamental interpretar los resultados de los cuestionarios IKDC y Lysholm con cautela. Una diferencia estadísticamente significativa de 5,88 puntos en el IKDC o de 7,47 puntos en el Lysholm no equivale a una mejoría clínicamente relevante para el paciente. En la práctica, esto significa que ambas técnicas producen niveles de recuperación funcional subjetiva comparables desde la perspectiva del paciente. No se debe sobrevalorar una puntuación levemente superior en estos cuestionarios como indicador de mejor rehabilitación.

Planificación del proceso de rehabilitación según la técnica quirúrgica

Desde la perspectiva de la rehabilitación, los datos disponibles sugieren que no es necesario modificar sustancialmente el protocolo de rehabilitación en función de si se usó fascículo único o doble fascículo, dado que las diferencias funcionales entre ambas técnicas no alcanzan importancia clínica mínima. Esto aplica especialmente a los objetivos de recuperación de fuerza muscular, propiocepción, control neuromuscular y retorno al deporte, que deben guiarse por criterios funcionales individuales y no por la técnica quirúrgica per se.

No obstante, dado que la técnica DB muestra ventaja en la estabilidad rotacional a corto y mediano plazo, en pacientes que practican deportes de alta demanda de giro y cambio de dirección (fútbol, baloncesto, esquí, artes marciales), la coordinación con el equipo médico es especialmente importante para conocer la técnica empleada y el estado del injerto durante las fases más exigentes de la rehabilitación.

Toma de decisiones compartida y comunicación con el equipo quirúrgico

Los propios autores concluyen que la evidencia actual no respalda una ventaja clínica universal de la técnica DB y que la decisión debe basarse en la demanda de actividad del paciente y la experiencia del cirujano. Para el fisioterapeuta, esto implica asumir un rol activo en la comunicación interdisciplinaria: conocer la técnica utilizada, la elección del injerto y el contexto clínico del paciente son datos esenciales para adaptar el abordaje rehabilitador de forma individualizada.

En pacientes con alta actividad deportiva y elevadas demandas rotacionales, la mayor estabilidad rotacional documentada con la técnica DB entre los 24 y 48 meses puede ser un argumento relevante en la conversación entre el cirujano, el fisioterapeuta y el paciente. Sin embargo, esta ventaja no se traduce automáticamente en mejor función autopercibida ni en mayor tasa de retorno al deporte, según los datos del metaanálisis.

Perspectiva a largo plazo: equiparación de resultados

El hecho de que más allá de los 48 meses no se observen diferencias entre técnicas para ningún resultado sugiere que, con un proceso de rehabilitación adecuado, la brecha inicial en estabilidad rotacional tiende a nivelarse. Esto es relevante en el seguimiento a largo plazo de pacientes con reconstrucción de LCA: la ausencia de diferencias a largo plazo refuerza la importancia de la calidad del proceso rehabilitador como variable determinante del resultado funcional, independientemente de la técnica quirúrgica elegida.

Precauciones ante la ausencia de datos desagregados por sexo

La ausencia completa de datos desagregados por sexo en todos los estudios incluidos es una limitación crítica desde el punto de vista clínico. Las lesiones de LCA tienen una incidencia proporcionalmente mayor en mujeres deportistas, y las características biomecánicas de la rodilla femenina difieren en aspectos clave. Conviene interpretar los resultados de este metaanálisis con precaución cuando se aplican a pacientes mujeres, ya que la muestra incluida fue mayoritariamente masculina (68 % hombres) y no se reportaron subgrupos por sexo.

Limitaciones del estudio

Los propios autores señalan que la heterogeneidad entre estudios fue sustancial, especialmente en el seguimiento a largo plazo, lo que dificulta la interpretación de la ausencia de diferencias más allá de los 48 meses. La variabilidad en la selección del injerto entre los distintos ECAs también puede haber influido en los resultados. Por otro lado, ningún estudio reportó si los pacientes individuales alcanzaron la DMCI en las escalas funcionales, lo que limita la interpretación de los resultados desde la perspectiva del paciente. Finalmente, la escasa representación femenina y la ausencia de análisis por subgrupos de sexo constituyen una brecha importante en la evidencia disponible.

Conclusiones aplicables a la práctica clínica

  • La técnica de reconstrucción de LCA con doble fascículo (DB) reduce el riesgo de pivot shift positivo a corto y mediano plazo (24–48 meses), con un NNT de 10, pero esta ventaja no se mantiene más allá de los 48 meses.
  • Las diferencias en las puntuaciones funcionales IKDC y Lysholm entre ambas técnicas son estadísticamente significativas pero no alcanzan los umbrales de importancia clínica mínima (DMCI de 11,5 y 8,9 puntos, respectivamente), por lo que no deben interpretarse como una mejoría clínicamente relevante para el paciente.
  • La traslación tibial anterior no difiere significativamente entre técnicas, lo que indica que la ventaja de la DB es específicamente rotacional, no translacional.
  • No hay evidencia suficiente para modificar los protocolos de rehabilitación en función de la técnica quirúrgica; los criterios funcionales individuales deben seguir siendo la guía principal.
  • En pacientes con alta demanda rotacional (deportes de pivote y cambio de dirección), la coordinación con el equipo quirúrgico para conocer la técnica utilizada y el injerto elegido es especialmente relevante.
  • La evidencia actual no respalda una ventaja clínica universal de la técnica DB; la decisión debe individualizarse según la demanda de actividad del paciente y la experiencia del cirujano.
  • Los resultados son generalizables principalmente a población masculina de alrededor de 30 años; su extrapolación a mujeres requiere cautela ante la ausencia de datos desagregados por sexo.
Interpretación elaborada con inteligencia artificial (Claude, de Anthropic) a partir de la publicación original, y revisada por el Comité Académico de Fisio One.
Publicación Original