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VigIA Deporte

Cirugía de revisión mínimamente invasiva para re-rotura del tendón de Aquiles en un jugador semiprofesional de rugby

Un jugador de rugby semiprofesional con reruptura insercional del tendón de Aquiles logró retornar a la competencia oficial a los 9,4 meses tras una cirugía de revisión mínimamente invasiva que combinó reinserción endoscópica de doble hilera y transferencia del flexor largo del hallux (FLH). Según los autores, este sería el primer caso documentado de retorno al deporte con esta técnica combinada de revisión endoscópica, aunque advierten que un único caso no permite establecer conclusiones generalizables.

Qué se estudió: población, diseño e intervención

Se trata de un reporte de caso único, diseño que no permite generalizar sus resultados a otras poblaciones. El paciente era un prop forward de rugby semiprofesional de 32 años que sufrió una reruptura insercional del tendón de Aquiles dieciocho meses después de una reparación abierta transósea sin anclajes. La resonancia magnética (RM) confirmó una desinserción completa con 15 mm de retracción y ausencia de tejido tendinoso residual en la huella de inserción, un escenario anatómico particularmente desfavorable para la cirugía de revisión.

La intervención consistió en un procedimiento en un solo tiempo quirúrgico que combinó dos técnicas:

  • Reinserción endoscópica de doble hilera mediante el sistema SpeedBridge™, que permite reconstruir la huella de inserción del tendón en el calcáneo con una distribución de carga más homogénea que los sistemas de hilera simple.
  • Transferencia del músculo flexor largo del hallux (FLH), utilizado como refuerzo biológico ante la ausencia de tejido tendinoso viable en la huella.

Tras la cirugía, el paciente cumplió seis semanas de inmovilización con descarga completa en yeso, seguidas de una rehabilitación basada en criterios funcionales. El retorno al juego fue guiado por el instrumento Ankle-GO™, una batería de pruebas funcionales del tobillo diseñada para tomar decisiones objetivas de retorno al deporte.

Resultados funcionales y radiológicos a los 15 meses

La evolución del caso fue favorable en todos los planos evaluados:

  • A los 3 meses, la RM mostró continuidad tendinosa sin signos de reruptura.
  • El retorno al juego fue autorizado a los 8,2 meses posquirúrgicos, cuando el paciente alcanzó una puntuación de 16 sobre 25 en el Ankle-GO™.
  • El retorno a la competencia oficial se produjo a los 9,4 meses.
  • A los 15 meses, el Achilles Tendon Total Rupture Score (ATRS) fue de 84 puntos y el American Orthopaedic Foot and Ankle Society (AOFAS) de 90 puntos.
  • El paciente continuaba compitiendo aproximadamente 17 meses después de la cirugía.
  • No se registraron complicaciones.

Qué significa para la práctica clínica en fisioterapia y kinesiología

Este caso aporta información clínicamente relevante para los profesionales de la rehabilitación que trabajan con atletas operados de tendón de Aquiles, especialmente en situaciones de revisión quirúrgica, que son más complejas y menos estudiadas que las roturas primarias.

Rehabilitación tras cirugía de revisión del tendón de Aquiles: un contexto diferente

La cirugía de revisión del tendón de Aquiles insercional implica condiciones biológicas y mecánicas más desfavorables que una reparación primaria: el tejido cicatrizal de la cirugía previa, la retracción tendinosa, la ausencia de huella residual y el uso de tendones transferidos (como el FLH) son factores que condicionan tanto los tiempos de progresión como los criterios de carga. En este caso, la combinación de reinserción endoscópica y transferencia del FLH añade una variable adicional: el FLH es el principal flexor plantar del primer dedo, por lo que su transferencia puede generar déficits en la flexión plantar del hallux que conviene monitorizar durante la rehabilitación.

Protocolo de inmovilización y progresión de carga

El protocolo utilizado incluyó seis semanas de inmovilización con descarga completa, un período más conservador que el habitual en las rupturas primarias, donde la tendencia actual es hacia la carga temprana. Esta diferencia es esperable dado el mayor riesgo de reruptura en un tejido revisado y con transferencia tendinosa asociada. Para el fisioterapeuta, esto implica:

  • Respetar estrictamente la fase de descarga indicada por el equipo quirúrgico antes de iniciar cualquier protocolo de carga progresiva.
  • Priorizar en las primeras semanas el mantenimiento de la movilidad articular no dependiente de carga (rodilla, cadera), la activación muscular proximal y el control del edema.
  • Planificar la progresión de carga de forma gradual y criterio-dependiente, no basada únicamente en semanas transcurridas.

Uso de criterios objetivos para el retorno al deporte

Uno de los aspectos más destacables desde la perspectiva clínica es el uso del instrumento Ankle-GO™ como guía objetiva para autorizar el retorno al juego. Este enfoque basado en criterios funcionales —en lugar de decisiones exclusivamente cronológicas— está alineado con la tendencia actual en rehabilitación deportiva. Aunque el artículo no detalla el contenido específico del Ankle-GO™ ni el protocolo rehabilitador completo, el hecho de que el retorno al juego se haya autorizado con una puntuación de 16/25 (y no con el máximo posible) sugiere que se aceptó un umbral funcional razonable, no la recuperación completa de todas las variables evaluadas.

Para la práctica clínica, esto refuerza la importancia de incorporar baterías de evaluación funcional del tobillo como herramienta de toma de decisiones en el retorno al deporte, especialmente en atletas que regresan tras cirugías complejas.

Monitorización de la función del flexor largo del hallux

Dado que el FLH fue transferido, conviene incluir en la evaluación funcional la fuerza de flexión plantar del primer dedo y la presencia de síntomas en el complejo tendón-músculo donante. La posible debilidad residual del hallux podría influir en el despegue del pie durante la carrera y en maniobras de alta demanda como los scrums en rugby. Este es un aspecto que el artículo no desarrolla en detalle, pero que los profesionales de la rehabilitación deben considerar en la planificación de la vuelta al deporte.

Perfil del paciente y precauciones

Los hallazgos de este reporte corresponden exclusivamente a un atleta de 32 años, de alto rendimiento, con una reruptura insercional tras cirugía previa fallida. No es posible extrapolar estos resultados a pacientes sedentarios, de mayor edad, con comorbilidades o con rupturas no insercionales. Además, el éxito del caso puede estar influido por factores no controlados, como la motivación del deportista, el acceso a un equipo multidisciplinar o las características individuales de la cicatrización.

Limitaciones del estudio

Los propios autores reconocen las limitaciones inherentes al diseño:

  • Es un reporte de caso único: no permite establecer causalidad ni generalizar los resultados.
  • No existe grupo de comparación, por lo que no es posible saber si la técnica combinada es superior a otras opciones de revisión.
  • El seguimiento máximo reportado es de 17 meses aproximadamente, lo que no permite conocer la evolución a largo plazo ni el riesgo de reruptura tardía.
  • Los autores concluyen explícitamente que se necesitan estudios comparativos para evaluar la eficacia real de esta técnica.

Conclusiones aplicables para la práctica clínica

  1. Este reporte de caso único sugiere que la combinación de reinserción endoscópica de doble hilera y transferencia del FLH puede ser una opción quirúrgica factible en atletas de alta demanda con reruptura insercional del tendón de Aquiles, aunque se necesitan estudios con mayor nivel de evidencia para confirmarlo.
  2. En cirugías de revisión del tendón de Aquiles, la inmovilización y la progresión de carga deben ser más conservadoras que en las reparaciones primarias; conviene seguir los criterios del equipo quirúrgico y no asumir protocolos estándar de rotura primaria.
  3. El uso de instrumentos de evaluación funcional del tobillo, como el Ankle-GO™, para guiar el retorno al deporte está alineado con la práctica basada en criterios y ofrece un marco más objetivo que los plazos temporales fijos.
  4. Cuando se ha realizado transferencia del FLH, la evaluación de la fuerza de flexión plantar del primer dedo y la función del tendón donante deben incorporarse al seguimiento rehabilitador.
  5. Los resultados de este caso (retorno a competencia oficial a los 9,4 meses, ATRS de 84 y AOFAS de 90 a los 15 meses) no deben utilizarse como referencia de resultados esperables en otros pacientes, dado el diseño de caso único y las características particulares del deportista.
  6. Se requieren estudios comparativos, con muestras más amplias, para establecer la superioridad o equivalencia de esta técnica de revisión respecto a otras opciones disponibles.
Interpretación elaborada con inteligencia artificial (Claude, de Anthropic) a partir de la publicación original, y revisada por el Comité Académico de Fisio One.
Publicación Original