Saltar al contenido
VigIA Deporte

Evaluación y manejo de lesiones cervicales en atletas: revisión narrativa

El retorno al deporte tras una lesión de columna cervical en atletas exige una evaluación clínica e imagenológica exhaustiva, una estratificación del riesgo específica según el deporte y una toma de decisiones compartida: así lo concluye esta revisión narrativa, que sintetiza la evidencia disponible para ofrecer un marco práctico aplicable en el ámbito deportivo y de la rehabilitación.

Qué se estudió: epidemiología, evaluación y criterios de retorno al deporte en lesiones cervicales deportivas

Se trata de una revisión narrativa cuyo objetivo fue sintetizar la evidencia actual sobre la epidemiología, fisiopatología, clasificación, evaluación e imagen de las lesiones de columna cervical (LCC) en atletas, y proponer un marco práctico para la toma de decisiones de retorno al deporte (RtD). No se describe una muestra de pacientes ni un seguimiento prospectivo; el diseño corresponde a una revisión de la literatura publicada en revistas reconocidas, con preferencia por publicaciones recientes indexadas en bases de datos como Scopus y PubMed. Los dominios clave analizados incluyeron la evaluación en campo, las modalidades de imagen, los criterios de alta clínica y las consideraciones de riesgo específicas por deporte.

Por tratarse de una revisión narrativa y no de un estudio experimental o de cohorte, los resultados no incluyen datos numéricos propios de un ensayo clínico ni estadísticas derivadas de una muestra original. Las cifras y afirmaciones presentadas provienen de la literatura revisada, no de un análisis primario de datos.

Hallazgos principales: criterios de RtD y el papel de la resonancia magnética

La literatura revisada establece que el retorno al deporte seguro tras una LCC requiere cumplir un conjunto de criterios clínicos e imagenológicos que la revisión agrupa de la siguiente manera:

  • Resolución completa de los síntomas relacionados con la lesión.
  • Examen neurológico normal, sin déficits motores, sensitivos ni reflejos alterados.
  • Restauración del rango de movimiento cervical indoloro y de la fuerza muscular cervical.
  • Evidencia radiográfica de curación o estabilidad de la lesión estructural.

En cuanto a la imagen, la resonancia magnética (RM) es recomendada de manera consistente en la literatura para identificar hallazgos de alto riesgo, entre los que se destacan: la estenosis del canal cervical, los cambios en la señal de la médula espinal y la disrupción ligamentaria. Estos tres hallazgos constituyen señales de alarma que condicionan directamente la decisión de autorizar o postergar el RtD.

Respecto a la estratificación del riesgo por deporte, la revisión señala que los deportes de colisión se asocian con tasas más elevadas de relesión, dato respaldado por datos disponibles en la literatura, aunque no se especifican valores numéricos concretos en el resumen del artículo.

Un hallazgo relevante desde el punto de vista metodológico es que la evidencia permanece heterogénea, con variación sustancial en las recomendaciones de los especialistas. Esto implica que no existe un protocolo universalmente aceptado y que las decisiones clínicas deben contextualizarse caso a caso.

Implicancias para la evaluación, el tratamiento y la rehabilitación cervical en atletas

Evaluación en campo y derivación oportuna

El fisioterapeuta o kinesiólogo que trabaja en contextos deportivos debe estar familiarizado con la evaluación inicial en campo de una posible LCC. La revisión subraya la importancia de un protocolo estructurado de evaluación que incluya la valoración neurológica (fuerza, sensibilidad, reflejos) como componente central, no como paso opcional. Ante cualquier signo neurológico, la derivación para estudio imagenológico —especialmente RM— es ineludible antes de autorizar la reintegración al entrenamiento o la competencia.

Conviene recordar que la ausencia de dolor no equivale a estabilidad estructural ni a integridad neurológica: un atleta puede referir mejoría sintomática y aún presentar cambios en la señal medular o inestabilidad ligamentaria visibles en RM. Este punto es especialmente relevante en deportes de alto impacto o contacto.

Criterios funcionales para el retorno al deporte: lo que el fisioterapeuta debe verificar

La revisión propone criterios funcionales claros que el profesional de rehabilitación debe poder constatar antes de avalar el RtD. Estos incluyen:

  • La ausencia de síntomas en reposo y bajo carga (incluyendo síntomas neurológicos como parestesias, debilidad o irradiación).
  • La restauración del rango de movimiento cervical completo e indoloro en todos los planos: flexión, extensión, rotaciones e inclinaciones laterales.
  • La recuperación de la fuerza muscular cervical, que debe evaluarse de manera objetiva y no solo mediante la percepción subjetiva del atleta.

En la práctica, esto implica que el fisioterapeuta debe incluir en su batería de evaluación instrumentos o pruebas que permitan cuantificar tanto el rango articular como la fuerza muscular, y no basar la decisión de alta exclusivamente en el reporte de síntomas del paciente.

Estratificación del riesgo según el tipo de deporte

Uno de los aportes más útiles de esta revisión para la práctica clínica es la distinción entre tipos de deporte según su perfil de riesgo. Los deportes de colisión (rugby, fútbol americano, hockey sobre hielo, lucha, entre otros) presentan mayores tasas de relesión, lo que obliga a aplicar criterios de RtD más estrictos y a contemplar plazos de rehabilitación más prolongados.

En estos atletas, la estrategia de progresión hacia el retorno debe incluir una fase de exposición gradual a las demandas específicas del deporte —impactos controlados, contacto progresivo— antes de la vuelta a la competencia. La ausencia de síntomas durante el entrenamiento de intensidad moderada no es suficiente si no se ha testado la tolerancia al contacto.

En deportes sin colisión (natación, atletismo, ciclismo), el perfil de riesgo es distinto y puede permitir criterios menos restrictivos, aunque siempre subordinados a la evaluación neurológica e imagenológica completa.

Toma de decisiones compartida: un modelo que incluye al atleta

La revisión enfatiza el modelo de toma de decisiones compartida como principio rector del RtD. Esto significa que la decisión no recae exclusivamente en el médico o en el fisioterapeuta, sino que involucra al propio atleta de manera activa, informándolo sobre los riesgos de relesión, las consecuencias potenciales de un retorno prematuro y las implicancias a largo plazo de su lesión.

Para el fisioterapeuta, esto implica desarrollar habilidades de comunicación clínica que permitan transmitir información compleja de manera comprensible, y documentar el proceso de información al paciente como parte del registro clínico.

Precauciones fundamentales antes de autorizar el RtD

La revisión identifica hallazgos de alto riesgo en RM que deben considerarse contraindicaciones relativas o absolutas para el RtD hasta resolución o estabilización: la estenosis del canal cervical, los cambios en la señal de la médula espinal y la disrupción ligamentaria. Ante cualquiera de estos hallazgos, la decisión de retorno debe involucrar al equipo médico especializado (neurocirujano, traumatólogo de columna) y no puede basarse únicamente en criterios funcionales.

Limitaciones del estudio

Como toda revisión narrativa, este trabajo presenta limitaciones inherentes a su diseño. No incluye una búsqueda sistemática con criterios de selección explícitos ni un análisis cuantitativo de la evidencia (metaanálisis), lo que limita la solidez de sus conclusiones y las hace susceptibles de sesgo de selección. Los propios autores reconocen que la evidencia es heterogénea y que existe variación sustancial en las recomendaciones de los especialistas, lo que implica que el marco propuesto debe interpretarse como una guía orientadora y no como un protocolo estandarizado de obligado cumplimiento. Tampoco se especifican datos cuantitativos propios, por lo que no es posible establecer valores de referencia numéricos a partir de este artículo.

Conclusiones aplicables a la práctica clínica

  1. El retorno al deporte tras una lesión cervical requiere cumplir simultáneamente criterios clínicos (resolución de síntomas, examen neurológico normal, rango de movimiento y fuerza cervical restaurados) y criterios imagenológicos (evidencia de curación o estabilidad).
  2. La RM es la modalidad de imagen recomendada de manera consistente para detectar hallazgos de alto riesgo: estenosis de canal, cambios en la señal medular y disrupción ligamentaria. Su presencia condiciona o contraindica el RtD hasta resolución.
  3. Los deportes de colisión se asocian con mayores tasas de relesión; conviene aplicar criterios de RtD más estrictos y una progresión más gradual hacia el contacto en estos atletas.
  4. La evaluación funcional cervical debe incluir medición objetiva del rango de movimiento y de la fuerza muscular, no solo el reporte sintomático del atleta.
  5. El modelo de toma de decisiones compartida —que involucra al atleta de forma activa— es el enfoque recomendado para equilibrar la seguridad del deportista con la evitación de restricciones innecesarias.
  6. La evidencia disponible es heterogénea y las recomendaciones de los especialistas varían considerablemente; el marco propuesto en esta revisión narrativa debe usarse como orientación clínica, no como protocolo definitivo.
Interpretación elaborada con inteligencia artificial (Claude, de Anthropic) a partir de la publicación original, y revisada por el Comité Académico de Fisio One.
Publicación Original