Saltar al contenido

Entrenamiento con restricción de flujo sanguíneo en rehabilitación musculoesquelética

El entrenamiento con restricción del flujo sanguíneo (BRFS, del inglés Blood Flow Restriction Training) produce mejoras significativas en la función muscular y la capacidad de actividad en personas con afecciones musculoesqueléticas, pero la evidencia sobre su impacto en la participación social —incluyendo el retorno al trabajo y al deporte— sigue siendo insuficiente, lo que representa una brecha prioritaria para la investigación futura.

Qué se estudió: mapeo de ensayos clínicos sobre BRFS en rehabilitación musculoesquelética

Esta revisión de alcance (scoping review) tuvo como objetivo mapear y sintetizar la evidencia proveniente de ensayos controlados aleatorizados (ECA) sobre el uso del BRFS en rehabilitación musculoesquelética, clasificando los resultados reportados según los dominios de la Clasificación Internacional del Funcionamiento, la Discapacidad y la Salud (CIF). La búsqueda bibliográfica se realizó entre noviembre de 2024 y enero de 2025, utilizando las bases de datos PubMed, OVID, Web of Science y Scopus.

Se incluyeron únicamente ECA publicados en inglés, con revisión por pares, dentro de los últimos 10 años. Se excluyeron diseños no aleatorizados y estudios de efectos agudos exclusivamente. El cribado fue realizado de forma independiente por cuatro revisores, y los desacuerdos fueron resueltos por un quinto revisor. La calidad metodológica se evaluó con la escala PEDro. De un total de 868 registros identificados, 21 ECA fueron incluidos tras la eliminación de duplicados y el proceso de selección.

Las intervenciones analizadas correspondieron a protocolos de BRFS con cargas bajas (entre el 20 y el 35% de una repetición máxima, o 1RM), con niveles de oclusión de entre el 60 y el 80%, y duraciones de entre 4 y 12 semanas. Los 21 estudios abarcaron 11 condiciones musculoesqueléticas diferentes, aunque los protocolos variaron considerablemente entre sí en cuanto a parámetros del manguito, duración del entrenamiento y frecuencia de sesiones.

Resultados: mejoras en función corporal y actividad, con vacíos en participación

Los 21 ECA incluidos fueron clasificados como de calidad moderada a alta según la escala PEDro. Los hallazgos se organizaron en función de los tres dominios de la CIF:

Dominio de funciones y estructuras corporales

El BRFS con cargas bajas (20–35% 1RM, oclusión del 60–80%, durante 4 a 12 semanas) mostró mejoras significativas en funciones corporales a través de las 11 condiciones musculoesqueléticas analizadas. Esto incluye variables relacionadas con la fuerza muscular, la hipertrofia y el dolor, que son los desenlaces más frecuentemente reportados en los estudios incluidos.

Dominio de actividad

Las mejoras observadas en las funciones corporales se tradujeron de forma positiva en la capacidad de actividad de los pacientes. Es decir, los beneficios a nivel fisiológico y muscular tuvieron correlato funcional en las tareas y actividades cotidianas evaluadas.

Dominio de participación

Este dominio fue el menos representado en la literatura analizada. Solo 7 de los 21 estudios incluidos reportaron desenlaces relacionados con la participación, y estos se limitaron exclusivamente a cambios en la calidad de vida. Ningún estudio midió el retorno al trabajo, y ninguno evaluó el retorno al deporte mediante métricas basadas en criterios de alta (clearance). Los autores identifican estos dos desenlaces como brechas prioritarias de conocimiento para futuras investigaciones.

Qué significa para la práctica clínica en fisioterapia y kinesiología

Esta revisión de alcance ofrece una visión panorámica útil para los profesionales de la rehabilitación que ya utilizan o están considerando incorporar el BRFS en su práctica. A continuación se detallan las implicancias más relevantes:

Perfil de pacientes candidatos al BRFS

Los resultados respaldan el uso del BRFS principalmente en personas que no toleran cargas altas de entrenamiento, ya sea por dolor, restricciones posquirúrgicas, inmovilización prolongada o condiciones que limitan la carga mecánica sobre articulaciones o tejidos. Al utilizarse entre el 20 y el 35% de la 1RM, el BRFS permite estimular adaptaciones de fuerza e hipertrofia con una carga significativamente menor a la que se requeriría con entrenamiento convencional. Esto puede ser especialmente relevante en etapas tempranas de la rehabilitación de 11 tipos distintos de afecciones musculoesqueléticas, tal como evidencian los estudios incluidos.

Parámetros de aplicación más frecuentes en los estudios revisados

Aunque los protocolos variaron considerablemente entre estudios —lo que representa una limitación importante—, los parámetros comunes en los ECA analizados fueron:

  • Carga: 20 al 35% de la 1RM
  • Nivel de oclusión: 60 al 80% de la presión de oclusión arterial
  • Duración: entre 4 y 12 semanas

Estos rangos pueden servir como referencia orientadora para el diseño de programas, aunque conviene considerar que la variabilidad entre estudios no permite establecer un protocolo único y óptimo con la evidencia disponible.

Evaluación funcional alineada con la CIF

Uno de los aportes metodológicos más valiosos de esta revisión para la práctica clínica es el uso del marco de la CIF para clasificar los desenlaces. Esto invita a los fisioterapeutas y kinesiólogos a estructurar su evaluación y seguimiento considerando los tres niveles:

  1. Funciones y estructuras corporales: fuerza muscular, masa muscular, dolor (aquí la evidencia es más sólida).
  2. Actividad: capacidad para realizar tareas funcionales (también respaldado por los estudios revisados).
  3. Participación: retorno al trabajo, retorno al deporte, integración social (dominio con evidencia claramente insuficiente).

Incorporar esta perspectiva en la práctica cotidiana permite identificar con mayor precisión en qué nivel se están obteniendo resultados y cuáles dimensiones del funcionamiento del paciente aún no están siendo medidas ni abordadas adecuadamente.

Brecha crítica: retorno al deporte y al trabajo

Ninguno de los 21 ECA incluidos midió el retorno al trabajo, y ninguno evaluó el retorno al deporte mediante criterios formales de alta. Esta ausencia es clínicamente significativa: muchos de los pacientes que se beneficiarían del BRFS —deportistas en rehabilitación, trabajadores con lesiones musculoesqueléticas— tienen como objetivo final reincorporarse a su actividad habitual. La falta de evidencia en este nivel no implica que el BRFS no sea útil para esos fines, pero sí que actualmente no existe respaldo empírico suficiente para afirmarlo. En la práctica, conviene ser cauteloso al comunicar expectativas a los pacientes respecto a estos desenlaces.

Precauciones en la implementación clínica

La variabilidad sustancial entre protocolos —en parámetros del manguito, frecuencia y duración— dificulta la extrapolación directa de los resultados a contextos clínicos específicos. Se recomienda ajustar los parámetros de forma individualizada, considerar las contraindicaciones conocidas del BRFS (como trastornos de coagulación, hipertensión arterial no controlada o compromiso vascular periférico) y no extrapolar los resultados más allá de las condiciones musculoesqueléticas representadas en los estudios analizados.

Limitaciones del estudio

Esta revisión presenta varias limitaciones que deben tenerse en cuenta al interpretar sus resultados:

  • La variabilidad sustancial en los protocolos de BRFS entre estudios —parámetros del manguito, duración y frecuencia— limita la posibilidad de hacer comparaciones directas y de establecer recomendaciones específicas.
  • La revisión no fue registrada en PROSPERO, dado que el diseño de scoping review no lo requería obligatoriamente, pero esto reduce la transparencia del proceso.
  • Solo se incluyeron estudios en inglés, lo que podría haber excluido evidencia relevante publicada en otros idiomas.
  • La evidencia sobre el dominio de participación (calidad de vida, retorno al trabajo y al deporte) es muy escasa y no permite extraer conclusiones robustas sobre estos desenlaces.
  • Al tratarse de una scoping review, el diseño no tiene como objetivo establecer causalidad ni cuantificar el tamaño del efecto de forma consolidada, sino mapear el estado del conocimiento.

Conclusiones aplicables para la práctica

  • El BRFS con cargas bajas (20–35% 1RM, oclusión del 60–80%, durante 4–12 semanas) está respaldado por ECA de calidad moderada a alta para mejorar funciones corporales y capacidad de actividad en al menos 11 condiciones musculoesqueléticas distintas.
  • Es una alternativa válida para pacientes que no toleran cargas elevadas de entrenamiento en etapas tempranas o intermedias de la rehabilitación.
  • El marco de la CIF es una herramienta útil para organizar la evaluación clínica y detectar qué dominios del funcionamiento están siendo abordados y cuáles no.
  • La evidencia sobre el impacto del BRFS en la participación social —incluyendo retorno al trabajo y retorno al deporte con criterios de alta— es actualmente insuficiente; conviene no generalizar los resultados a estos desenlaces.
  • La variabilidad entre protocolos exige individualizar los parámetros de aplicación y no trasladar automáticamente los datos de los estudios a la práctica clínica sin considerar las características del paciente.
  • El retorno al trabajo y el retorno al deporte mediante métricas de alta representan brechas prioritarias que deben ser abordadas en futuros ensayos clínicos aleatorizados.
Interpretación elaborada con inteligencia artificial (Claude, de Anthropic) a partir de la publicación original, y revisada por el Comité Académico de Fisio One.
Publicación Original