Identificar antes de la cirugía qué pacientes tienen mayor riesgo de desarrollar dolor refractario agudo tras una intervención de columna lumbar podría cambiar cómo se planifica el manejo analgésico perioperatorio. Un estudio reciente desarrolló y validó internamente una regla de predicción clínica multidimensional con ese objetivo, identificando 13 factores preoperatorios relevantes que perfilan al paciente de alto riesgo.
Qué se estudió: diseño, población e intervención
Se trata de un análisis retrospectivo de datos recogidos prospectivamente en un hospital ortopédico especializado en patología de columna. Se incluyeron datos de pacientes sometidos a cirugía de columna lumbar entre julio de 2012 y diciembre de 2022, con un total de 1.156 pacientes. El estudio evaluó 105 factores como potenciales predictores del dolor refractario agudo posoperatorio. Para construir el modelo de predicción se utilizaron dos técnicas estadísticas: regresión logística multivariable con regularización LASSO (Least Absolute Shrinkage and Selection Operator) y regresión logística multivariable convencional. El rendimiento del modelo se evaluó mediante el área bajo la curva ROC (Receiver Operating Characteristic, ROC-AUC) y la R² de Nagelkerke. El objetivo final fue generar una regla de predicción aplicable en la práctica clínica preoperatoria.
Prevalencia y factores predictores del dolor refractario agudo tras cirugía lumbar
La prevalencia de dolor refractario agudo tras la cirugía fue del 19,6% (228 de 1.156 pacientes), lo que representa aproximadamente uno de cada cinco operados. Este dato subraya la magnitud clínica del problema dentro de una población quirúrgica de columna.
La regresión logística LASSO identificó 13 factores predictivos relevantes:
- Edad
- Tratamiento hospitalario previo por dolor lumbar
- Participación en deporte profesional
- Duración del dolor lumbar
- Inicio del dolor lumbar antes de los 45 años
- Puntuación en la escala numérica de dolor (Numeric Pain Rating Scale, NPRS) para el dolor de espalda
- Uso preoperatorio de opioides
- Cirugía circunferencial
- Cirugía instrumentada
- Ansiedad
- Catastrofización
- Actitud frente a la reincorporación laboral
- Puntuación alta en carga psicosocial del dolor lumbar
De estos 13, la regresión logística convencional seleccionó 5 factores para el modelo final (el artículo no especifica cuáles son los cinco en el resumen disponible).
En cuanto al rendimiento discriminativo, el modelo LASSO alcanzó una ROC-AUC de 0,69 (IC 95%: 0,66–0,73), y el modelo de regresión logística convencional una ROC-AUC de 0,67 (IC 95%: 0,63–0,71). La R² de Nagelkerke del modelo de regresión logística fue del 8,4%, lo que indica que el modelo explica una proporción modesta de la varianza del desenlace.
Qué significa para la práctica clínica en fisioterapia y rehabilitación
Aunque el artículo está orientado principalmente a anestesiólogos, sus implicancias son directamente relevantes para fisioterapeutas, kinesiólogos y equipos de rehabilitación que trabajan con pacientes en el período perioperatorio de cirugía de columna lumbar.
El perfil de riesgo como herramienta de triaje preoperatorio
La regla de predicción propuesta construye un perfil multidimensional del paciente que incluye variables físicas, quirúrgicas y psicosociales. Para el fisioterapeuta que evalúa al paciente antes de la cirugía, esto refuerza la necesidad de una valoración integral que no se limite a los aspectos biomecánicos. Factores como la ansiedad, la catastrofización, la carga psicosocial del dolor y la actitud frente a la vuelta al trabajo son elementos que los profesionales de la rehabilitación pueden identificar, registrar y comunicar al equipo quirúrgico. Herramientas ya disponibles en la práctica clínica habitual —como el Pain Catastrophizing Scale (PCS), escalas de ansiedad o cuestionarios de carga psicosocial lumbar— pueden contribuir a completar este perfil de riesgo.
Factores modificables: una ventana de intervención preoperatoria
Entre los 13 factores identificados, varios son potencialmente modificables o, al menos, abordables antes de la cirugía. La catastrofización y la ansiedad, por ejemplo, pueden ser objeto de intervención mediante educación en neurociencia del dolor, estrategias de afrontamiento o derivación a psicología clínica. La actitud frente a la reincorporación laboral también puede trabajarse en sesiones de orientación funcional preoperatoria. Este estudio no evalúa si intervenir sobre estos factores reduce efectivamente el riesgo de dolor refractario —ese es un paso que investigaciones futuras deberán dar—, pero sí justifica clínicamente la incorporación de estos dominios en los programas de rehabilitación preoperatoria o “prehabilitation“.
Uso de opioides preoperatorios y duración del dolor: señales de alerta
El uso preoperatorio de opioides y la larga duración del dolor lumbar como factores predictores sugieren que los pacientes con dolor crónico complejo y ya medicados con opioides antes de la cirugía constituyen una población de mayor riesgo. En la práctica, conviene que el fisioterapeuta tenga en cuenta que estos pacientes pueden requerir un abordaje posoperatorio más intensivo, con seguimiento más frecuente y objetivos de rehabilitación ajustados a una recuperación potencialmente más lenta o complicada.
Cirugía instrumentada y circunferencial: mayor complejidad, mayor riesgo
El tipo de intervención quirúrgica también emergió como factor predictor. Las cirugías instrumentadas y circunferenciales se asociaron con mayor probabilidad de dolor refractario agudo. Este dato es relevante para planificar la rehabilitación posoperatoria: conocer el tipo de cirugía realizada —más allá del diagnóstico lumbar— orienta las expectativas de recuperación y permite anticipar un proceso más exigente tanto para el paciente como para el equipo rehabilitador.
Comunicación interdisciplinaria y trabajo en equipo
Uno de los mensajes más aplicables de este estudio es la necesidad de una comunicación fluida entre fisioterapeutas, cirujanos y anestesiólogos antes de la cirugía. La regla de predicción está pensada para que el anestesiólogo ajuste el tratamiento analgésico multimodal, pero los datos que nutren esa regla —especialmente los psicosociales— con frecuencia son recogidos o identificados primero por el equipo de rehabilitación. Sistematizar la transmisión de esa información al equipo quirúrgico puede ser un paso concreto y de bajo costo para mejorar los resultados.
Limitaciones del estudio a tener en cuenta
Varias limitaciones condicionan el alcance de estos resultados. En primer lugar, se trata de un estudio con validación interna únicamente: la regla de predicción no ha sido probada en poblaciones externas ni en centros diferentes al hospital donde se desarrolló, por lo que su capacidad de generalización es incierta. En segundo lugar, el rendimiento discriminativo es moderado: una ROC-AUC de 0,69 y una R² de Nagelkerke del 8,4% indican que el modelo explica una parte limitada de la variabilidad del desenlace, lo que significa que muchos casos seguirán siendo difíciles de predecir con esta herramienta. En tercer lugar, aunque los datos se recogieron prospectivamente, el análisis es retrospectivo, lo que introduce limitaciones inherentes en el control de sesgos. Finalmente, el artículo disponible es solo el resumen, por lo que no es posible conocer los cinco factores seleccionados en el modelo de regresión logística final ni otros detalles metodológicos relevantes.
Conclusiones aplicables para la práctica clínica
- Aproximadamente el 20% de los pacientes sometidos a cirugía de columna lumbar desarrolla dolor refractario agudo posoperatorio, lo que justifica la estratificación de riesgo preoperatoria.
- Los factores predictores son multidimensionales: incluyen variables clínicas, quirúrgicas y psicosociales (ansiedad, catastrofización, carga psicosocial, actitud laboral).
- La evaluación preoperatoria en fisioterapia debería incorporar sistemáticamente dominios psicosociales en pacientes candidatos a cirugía lumbar, usando instrumentos validados disponibles.
- Los pacientes con uso previo de opioides, dolor lumbar de larga data o cirugías complejas (instrumentadas o circunferenciales) merecen una planificación rehabilitadora más cuidadosa y seguimiento más estrecho.
- Los factores psicosociales modificables —catastrofización, ansiedad, actitud frente al trabajo— son potenciales objetivos de intervención preoperatoria, aunque este estudio no demuestra que intervenir sobre ellos reduzca el riesgo.
- La validación externa de esta regla de predicción es necesaria antes de adoptar su uso generalizado en la práctica clínica.
- La comunicación interdisciplinaria entre fisioterapeutas y el equipo quirúrgico-anestésico es clave para trasladar la información psicosocial al manejo perioperatorio.


