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Neuropatías periféricas deportivas en atletas: mecanismos e imagen

Las neuropatías periféricas relacionadas con el deporte son una causa relevante de morbilidad en atletas que con frecuencia pasa desapercibida, ya que sus manifestaciones clínicas se superponen con otras lesiones musculoesqueléticas. Reconocer los mecanismos biomecánicos específicos de cada disciplina y contar con herramientas de imagen avanzadas resulta clave para un diagnóstico preciso y una rehabilitación efectiva.

Qué se revisó: neuropatías periféricas en atletas según la demanda biomecánica del deporte

Este trabajo corresponde a un artículo de revisión narrativa publicado en Skeletal Radiology que examina las neuropatías periféricas en la población atlética. No se trata de un estudio experimental ni de un ensayo clínico, sino de una síntesis descriptiva que abarca los mecanismos de lesión nerviosa, los métodos de evaluación clínica e imagenológica, los sistemas de clasificación disponibles y los patrones específicos de lesión según la disciplina deportiva. El texto integra información sobre diversas modalidades atléticas, sin limitarse a un deporte en particular ni a una muestra de participantes definida.

Mecanismos de lesión nerviosa en el deporte: de la compresión aguda al microtrauma repetitivo

El artículo describe que, aunque las neuropatías periféricas en atletas pueden originarse en traumatismos agudos, lo más habitual es que surjan de un estrés mecánico crónico y repetitivo, inherente a la actividad deportiva. Los mecanismos identificados son: compresión, tracción, laceración, isquemia y microtrauma repetitivo. Cada modalidad deportiva se asocia con patrones neuropáticos característicos que reflejan la cinemática y los patrones de carga propios de esa disciplina. Esta variabilidad hace que el conocimiento biomecánico específico del deporte practicado sea indispensable para sospechar y reconocer la lesión nerviosa correcta.

Un aspecto que el artículo subraya especialmente es el infradiagnóstico frecuente de estas condiciones: las manifestaciones clínicas —dolor, parestesias, debilidad, alteraciones sensitivas— se superponen con otras patologías musculoesqueléticas, lo que retrasa el diagnóstico y, con ello, el inicio del tratamiento adecuado.

Evaluación diagnóstica: neurografía por resonancia magnética y ultrasonido de alta resolución

La revisión destaca que la evaluación diagnóstica de las neuropatías periféricas en atletas requiere con frecuencia el uso de modalidades de imagen avanzadas. En particular, se mencionan dos herramientas:

  • Neurografía por resonancia magnética (NRM o MRN, del inglés magnetic resonance neurography): permite una valoración estructural detallada del nervio periférico y la detección de hallazgos secundarios asociados a la lesión.
  • Ultrasonido de alta resolución (HRUS, del inglés high-resolution ultrasound): ofrece igualmente una evaluación estructural con la ventaja de la accesibilidad y la evaluación dinámica.

Los estudios electrodiagnósticos —electromiografía y estudios de conducción nerviosa— se mencionan como complemento funcional útil en casos seleccionados, pero no como herramienta de primera línea universal. Esta jerarquía diagnóstica tiene implicancias directas para la derivación oportuna y la coordinación entre fisioterapeutas y profesionales de imagen y neurología.

Qué significa para la práctica clínica: evaluación, tratamiento y retorno deportivo

Sospecha clínica según el deporte practicado

Uno de los aportes más relevantes de esta revisión para la práctica clínica es el reconocimiento de que cada deporte genera patrones neuropáticos característicos. Esto implica que, al evaluar a un atleta con síntomas neurológicos periféricos —dolor irradiado, parestesias, hipoestesia, debilidad muscular focal—, el profesional debe considerar activamente qué nervios están sometidos a mayor estrés según la biomecánica de esa disciplina. Por ejemplo, los movimientos repetitivos de lanzamiento, pedaleo, remo o impacto directo generan distintos puntos de vulnerabilidad nerviosa.

Conviene incorporar en la anamnesis preguntas específicas sobre el volumen e intensidad de entrenamiento, los gestos técnicos más frecuentes y los antecedentes de cambios recientes en la carga deportiva, ya que el microtrauma repetitivo es el mecanismo más común y el que más fácilmente se subestima.

Evaluación funcional y diferenciación de otras patologías musculoesqueléticas

Dado que las manifestaciones clínicas de las neuropatías periféricas en atletas se superponen con otras lesiones —tendinopatías, bursitis, desgarros musculares, patología articular—, es fundamental que la evaluación fisioterapéutica incluya un examen neurológico periférico sistemático: sensibilidad, fuerza muscular segmentaria, reflejos osteotendinosos y pruebas de tensión neural. La omisión de este componente puede llevar a tratar durante semanas una “tendinopatía” o una “contractura” que en realidad encubre una neuropatía compresiva.

Cuando los hallazgos del examen físico sean inconsistentes con el diagnóstico músculo-esquelético inicial, o cuando la respuesta al tratamiento conservador sea insuficiente, se debe considerar la derivación para estudios de imagen avanzada (NRM o HRUS) o electrodiagnóstico.

Abordaje terapéutico: conservador como primera línea

El artículo señala que la mayoría de los trastornos nerviosos responde al tratamiento conservador. Esto valida el rol central de la fisioterapia y la kinesiología en el manejo inicial. Las estrategias conservadoras generalmente incluyen la modificación de la carga deportiva, la corrección de factores biomecánicos predisponentes, la neurorrehabilitación y la educación del atleta. Sin embargo, la revisión advierte que los casos graves, progresivos o refractarios pueden requerir intervención quirúrgica para restaurar la función y permitir el retorno al deporte.

Esta distinción es clínicamente importante: la progresión de la debilidad muscular, la aparición de atrofia o la ausencia de mejoría tras un período razonable de tratamiento conservador son señales que deben activar la derivación médica oportuna, sin que ello implique un fracaso del abordaje rehabilitador.

Retorno al deporte: criterios funcionales y prevención de déficits permanentes

El artículo enfatiza que un diagnóstico temprano y preciso es crítico para guiar el manejo, facilitar un retorno seguro al deporte (RTP, del inglés return to play) y prevenir déficits funcionales a largo plazo. Esto posiciona al equipo de rehabilitación en un rol activo no solo en el tratamiento, sino también en la toma de decisiones sobre la progresión deportiva.

En la práctica, conviene establecer criterios funcionales claros para el retorno, que incluyan la recuperación de la fuerza muscular, la normalización de la sensibilidad en la zona afectada y la capacidad de reproducir los gestos deportivos específicos sin reproducción de síntomas. La ausencia de dolor no debería ser el único criterio de alta funcional en estos casos.

Precauciones y consideraciones especiales

Es importante tener en cuenta que esta revisión no ofrece datos de eficacia de intervenciones específicas ni tamaños de muestra, ya que no es un estudio experimental. Las recomendaciones que se pueden derivar de ella son de carácter orientativo, basadas en la descripción biomecánica y clínica, no en evidencia de ensayos controlados. Por tanto, las decisiones terapéuticas deben complementarse siempre con la evidencia disponible sobre cada intervención específica y el juicio clínico individualizado.

Limitaciones de esta revisión

Al tratarse de una revisión narrativa, el artículo no reporta una metodología sistemática de búsqueda, criterios de inclusión de estudios, evaluación de riesgo de sesgo ni síntesis cuantitativa de resultados. No se informan datos numéricos de prevalencia, incidencia, tamaños de efecto ni niveles de certeza de la evidencia para las recomendaciones. Esto limita la posibilidad de extraer conclusiones con un grado de evidencia determinado. Asimismo, no es posible generalizar los patrones descritos a poblaciones no atléticas ni a deportistas con perfiles muy distintos a los analizados en la revisión.

Conclusiones aplicables para la práctica clínica

  • Las neuropatías periféricas en atletas son frecuentes pero infradiagnosticadas; conviene incluir un examen neurológico periférico sistemático en la evaluación de cualquier deportista con síntomas que no responden al tratamiento musculoesquelético estándar.
  • El patrón de lesión nerviosa varía según el deporte practicado; conocer la biomecánica específica de cada disciplina ayuda a orientar la sospecha diagnóstica hacia los nervios más vulnerables.
  • La NRM y el HRUS son las herramientas de imagen de elección para la evaluación estructural del nervio periférico en atletas; los estudios electrodiagnósticos aportan información funcional complementaria en casos seleccionados.
  • La mayoría de estos trastornos responde al tratamiento conservador, donde la fisioterapia y la kinesiología tienen un papel central; sin embargo, los casos graves, progresivos o sin respuesta deben derivarse a valoración médica para considerar cirugía.
  • El diagnóstico temprano es determinante para el retorno seguro al deporte y para prevenir déficits funcionales permanentes.
  • Los criterios de retorno deportivo deben ser funcionales y específicos, no limitarse a la ausencia de dolor.
  • Las recomendaciones derivadas de esta revisión son orientativas; deben complementarse con evidencia de mayor certeza sobre las intervenciones específicas.
Interpretación elaborada con inteligencia artificial (Claude, de Anthropic) a partir de la publicación original, y revisada por el Comité Académico de Fisio One.
Publicación Original