Las lesiones de isquiotibiales en deportistas presentan tasas de recurrencia elevadas y la toma de decisiones clínicas suele basarse en evidencia incompleta; por eso, contar con un marco de consenso unificado para su clasificación, rehabilitación y retorno al deporte resulta especialmente relevante para quienes trabajan en fisioterapia deportiva.
Qué se estudió: diseño, participantes y metodología del consenso
Este trabajo corresponde a una declaración de consenso elaborada mediante un proceso Delphi modificado, alineado con las directrices CREDES. El panel estuvo compuesto por 17 fisioterapeutas deportivos expertos con experiencia específica en lesiones de isquiotibiales en deportistas (AHSI, por sus siglas en inglés: Athletic Hamstring Injuries), identificados a través de la Sociedad ICCUS. No se trata de un ensayo clínico ni de un estudio experimental, sino de un proceso estructurado de consulta a expertos.
Se desarrollaron 60 afirmaciones distribuidas en tres dominios: examen y clasificación de la lesión, rehabilitación y manejo, y pruebas de retorno al deporte (RTS, del inglés Return to Sport). El consenso fue definido a priori como un acuerdo o desacuerdo igual o superior al 80% en una escala Likert de 5 puntos.
Resultados: alto nivel de acuerdo entre expertos
De las 60 afirmaciones evaluadas, 54 alcanzaron consenso, con una puntuación media en la escala Likert de 4,56 ± 0,37 sobre 5 (correspondiente a “totalmente de acuerdo”) y un porcentaje de acuerdo medio del 89,88% ± 12,1%. Los expertos respaldaron los siguientes elementos como pilares del manejo:
- Uso de terminología estandarizada para clasificar las lesiones.
- Empleo de resonancia magnética (RM) y ecografía diagnóstica cuando sea apropiado.
- Rehabilitación individualizada y basada en criterios de progresión.
- Carga tisular progresiva y restauración de la longitud muscular.
- Control neuromuscular temprano durante el proceso rehabilitador.
- Progresión gradual de la carrera y la agilidad.
- Avance hacia el sprint sin dolor como hito funcional.
- Evaluación objetiva de la fuerza como criterio de retorno.
- Consideración de las cargas específicas del deporte practicado.
- Valoración de la disposición del deportista (athlete readiness) antes del alta deportiva.
Es importante señalar que este estudio tiene un nivel de evidencia 4, lo que refleja su naturaleza como consenso de expertos y no como evidencia experimental directa.
Qué significa para la práctica clínica en fisioterapia y rehabilitación deportiva
Esta declaración de consenso ofrece una hoja de ruta estructurada que puede orientar la toma de decisiones en cada etapa del manejo de las lesiones de isquiotibiales en deportistas. A continuación se detallan sus implicancias más concretas:
Evaluación y clasificación: precisar antes de intervenir
El consenso respalda el uso de terminología estandarizada como punto de partida, lo que facilita la comunicación entre profesionales y la coherencia en el seguimiento clínico. Se recomienda integrar la RM y la ecografía diagnóstica cuando el contexto clínico lo justifique, no de forma rutinaria ni indiscriminada. La clasificación precisa de la lesión (grado de compromiso muscular, localización, afectación del tendón proximal, entre otros factores) es el primer paso para diseñar un plan de rehabilitación coherente con la realidad tisular del deportista.
En la práctica, conviene evitar basar las decisiones únicamente en el tiempo transcurrido desde la lesión o en umbrales fijos de dolor. La presentación funcional, la respuesta sintomática y los hallazgos objetivos deben guiar el avance de cada fase.
Rehabilitación: carga progresiva, criterios objetivos y control neuromuscular temprano
Uno de los mensajes más claros del consenso es que la rehabilitación debe ser activa, progresiva y guiada por criterios medibles, no por el calendario. Esto implica:
- Iniciar el control neuromuscular de forma temprana, sin esperar a fases avanzadas.
- Implementar una carga tisular progresiva que respete la biología de la cicatrización, pero que no evite el estímulo mecánico necesario para la recuperación funcional.
- Trabajar activamente en la restauración de la longitud muscular, lo cual es especialmente relevante en gestos deportivos que implican altas velocidades de carrera y elongación máxima del isquiotibial.
- Avanzar de forma gradual en la carrera y la agilidad, monitorizando síntomas y tolerancia antes de cada escalón de carga.
La rehabilitación individualizada es especialmente importante en esta lesión, dado que el perfil de cada deportista (deporte practicado, posición en el campo, historial de lesiones previas, nivel competitivo) condiciona los objetivos funcionales finales.
Criterios de retorno al deporte: más allá del tiempo y el dolor
El retorno al deporte es la etapa donde más errores se cometen y donde la recurrencia es más frecuente. El consenso es claro al respecto: el alta deportiva debe producirse únicamente cuando convergen varios factores de forma simultánea:
- Capacidad de sprint sin dolor a máxima velocidad.
- Fuerza objetiva evaluada con pruebas estandarizadas que confirmen simetría o umbrales mínimos definidos por criterio clínico.
- Tolerancia al entrenamiento específico del deporte sin respuesta sintomática adversa.
- Cargas deportivas específicas integradas en el programa previo al retorno.
- Disposición subjetiva del deportista (athlete readiness), que incluye confianza psicológica y percepción de preparación.
Este enfoque multifactorial es fundamental para reducir la recurrencia. En la práctica clínica, conviene diseñar protocolos de RTS que incluyan herramientas de evaluación objetiva de la fuerza (como dinamometría isocinética o pruebas de campo validadas) y no limitar el alta a la ausencia de dolor en reposo o a un período de tiempo arbitrario.
Precauciones y consideraciones adicionales
Dado que se trata de un consenso de expertos y no de un ensayo clínico controlado, estas recomendaciones deben interpretarse como orientaciones basadas en la experiencia acumulada de especialistas, no como protocolos validados experimentalmente. Su aplicabilidad es mayor en deportistas con lesiones musculares de isquiotibiales; la extrapolación a poblaciones no deportivas, adultos mayores o patologías tendinosas puras requiere cautela adicional.
Limitaciones del estudio
El propio diseño del estudio implica limitaciones inherentes que conviene tener en cuenta:
- El panel estuvo compuesto por solo 17 expertos, lo que limita la representatividad geográfica y la diversidad de enfoques clínicos.
- El método Delphi genera consenso entre especialistas, pero no reemplaza la evidencia experimental proveniente de ensayos controlados aleatorizados.
- El nivel de evidencia es 4, el más bajo en la jerarquía habitual de la investigación clínica.
- Las afirmaciones que no alcanzaron consenso (6 de 60) no son detalladas en el resumen disponible, lo que impide conocer los puntos de mayor discrepancia entre los expertos.
- Al tratarse de un resumen, algunos detalles metodológicos y el contenido específico de cada afirmación no están disponibles para su análisis.
Conclusiones aplicables para la práctica clínica
- Clasifica la lesión con precisión usando terminología estandarizada e imagen diagnóstica (RM o ecografía) cuando esté indicado clínicamente.
- Inicia el control neuromuscular de forma temprana y no esperes fases avanzadas para incluir trabajo activo.
- Progresa por criterios medibles, no por tiempo transcurrido ni por umbrales fijos de dolor.
- Incluye carga tisular progresiva y trabaja activamente en la restauración de la longitud muscular desde etapas tempranas.
- No autorices el retorno al deporte hasta que el deportista pueda realizar sprint a máxima velocidad sin dolor, demuestre fuerza simétrica o suficiente, tolere cargas específicas del deporte y manifieste confianza en su readiness.
- Combina criterios objetivos y subjetivos para las decisiones de RTS: la evaluación funcional y la disposición psicológica del deportista son igualmente relevantes.
- Recuerda que estas recomendaciones corresponden a un nivel de evidencia 4 y deben complementarse con la evidencia experimental disponible y el juicio clínico individual.


