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VigIA Deporte Dolor

Recuperación del nivel Tegner tras osteotomía en artrosis medial

La tasa de retorno al deporte tras una osteotomía de doble nivel (DLO, por sus siglas en inglés) varía significativamente según el punto de referencia que se utilice: cuando se compara con el nivel de actividad inmediatamente previo a la cirugía —ya deteriorado por el dolor— los resultados parecen más favorables que cuando se toma como referencia el nivel de actividad cinco años antes de la operación, antes de que aparecieran los síntomas. Este hallazgo tiene implicancias directas para cómo los profesionales de la rehabilitación interpretan y comunican los resultados funcionales a sus pacientes.

Qué se estudió: osteotomía de doble nivel en artrosis medial de rodilla

Se trata de un estudio de cohorte retrospectivo de nivel de evidencia III. Se incluyeron 51 pacientes sometidos a DLO que deseaban retomar la práctica deportiva, con una duración de síntomas inferior a cinco años. La DLO combina una osteotomía tibial alta con una osteotomía femoral distal para corregir el eje mecánico en pacientes con artrosis del compartimento medial de rodilla.

Para evaluar el nivel de actividad, se utilizó la Escala de Actividad de Tegner (TAS), que puntúa de 0 a 10 según el tipo e intensidad de la actividad física. Los investigadores recogieron de forma retrospectiva los valores de TAS en cuatro momentos:

  • Cinco años antes de la cirugía (nivel de referencia pre-sintomático, recordado por el paciente)
  • Inmediatamente antes de la cirugía
  • A los 12 meses posoperatorios
  • A los 24 meses posoperatorios

Adicionalmente, se aplicó la Escala de Catastrofización del Dolor (PCS, Pain Catastrophizing Scale) en el período preoperatorio. Mediante regresión logística de Firth de carácter exploratorio, se analizó la asociación entre variables como edad, índice de masa corporal (IMC), grado de Kellgren-Lawrence y puntaje de PCS con la falla en recuperar el nivel de TAS de referencia a los 24 meses.

Qué encontraron: dos referencias, dos panoramas muy distintos

Los valores medianos de TAS en cada punto de medición fueron los siguientes:

Momento de evaluación TAS mediana [RIC]
Referencia pre-sintomática (5 años antes) 5 [4–8]
Preoperatorio inmediato 3 [1–5]
12 meses posoperatorios 4 [2–5]
24 meses posoperatorios 4 [3–7]

La diferencia en las tasas de recuperación según el punto de referencia fue notable:

  • 88,2% de los pacientes recuperó o superó el TAS preoperatorio inmediato a los 24 meses.
  • Solo 56,9% recuperó el TAS de referencia pre-sintomático (cinco años antes) a los 24 meses.

En el análisis exploratorio, un mayor puntaje en la PCS preoperatoria se asoció con mayor probabilidad de no recuperar el TAS de referencia pre-sintomático a los 24 meses (odds ratio ajustado por punto: 1,066; IC 95%: 1,008–1,143; p = 0,025). Ninguna de las otras variables analizadas (edad, IMC, grado de Kellgren-Lawrence) mostró asociación significativa en este análisis exploratorio.

Qué significa para la práctica clínica en rehabilitación

El punto de referencia importa: cómo se mide el éxito cambia lo que se ve

Uno de los aspectos más relevantes de este estudio para los fisioterapeutas y kinesiólogos es la advertencia metodológica que plantea: comparar el nivel de actividad posoperatorio con el preoperatorio inmediato puede sobreestimar el éxito funcional real, porque ese nivel de partida ya estaba reducido por el dolor y la limitación funcional. Cuando se toma como referencia el estado pre-sintomático, la tasa de recuperación cae de 88,2% a 56,9%.

En la evaluación clínica inicial, conviene preguntar al paciente no solo por su nivel de actividad actual, sino también por el nivel que tenía antes de que comenzaran los síntomas. Herramientas como la TAS permiten hacer esta distinción de forma sencilla. Incorporar esta referencia en la planificación del alta y en el seguimiento ofrece una imagen más completa del resultado funcional real.

La catastrofización del dolor como señal de alerta preoperatoria

El hallazgo de que un mayor puntaje en la PCS preoperatoria se asocia con menor probabilidad de recuperar el nivel de actividad pre-sintomático tiene implicancias directas para el abordaje multidisciplinario. La catastrofización del dolor —tendencia a magnificar la experiencia dolorosa, sentir impotencia ante el dolor y rumiar pensamientos negativos relacionados con él— es un factor psicosocial reconocido que puede interferir con la recuperación funcional.

Aunque se trata de un análisis exploratorio que no permite establecer causalidad, la asociación encontrada sugiere que la evaluación de la PCS en el período preoperatorio podría ser útil para identificar pacientes con mayor riesgo de no alcanzar sus metas funcionales. En estos casos, la intervención temprana sobre los factores psicosociales —mediante educación en neurociencia del dolor, estrategias cognitivo-conductuales o derivación a psicología— podría ser parte del plan de rehabilitación desde antes de la cirugía.

Conviene tener presente que este es un resultado exploratorio en una muestra de 51 pacientes, por lo que no debe extrapolarse de forma automática a todas las poblaciones ni utilizarse como criterio excluyente para la indicación quirúrgica.

Expectativas realistas y comunicación con el paciente

Los resultados de este estudio pueden ser útiles para guiar la conversación preoperatoria y posoperatoria con el paciente. Si el objetivo del paciente es volver al nivel de actividad que tenía antes de que comenzara el problema, los datos sugieren que a los 24 meses aproximadamente la mitad de los pacientes lo logra, mientras que la gran mayoría supera su nivel de actividad preoperatorio.

Establecer expectativas ajustadas a la realidad, sin generar desánimo, es parte de la labor del rehabilitador. Comunicar que la recuperación del nivel pre-sintomático puede requerir más tiempo o esfuerzo —y que factores como la forma en que el paciente percibe el dolor pueden influir en el resultado— permite diseñar un plan de trabajo más individualizado.

Perfil de pacientes y contexto de aplicación

Los hallazgos aplican a pacientes con artrosis del compartimento medial de rodilla, con duración de síntomas inferior a cinco años y con motivación explícita para retomar la actividad deportiva, sometidos a DLO. No deben generalizarse a otros procedimientos quirúrgicos para artrosis de rodilla ni a poblaciones con mayor tiempo de evolución o sin intención de retomar el deporte.

Limitaciones importantes a considerar

Los propios autores reconocen limitaciones que deben tenerse en cuenta al interpretar estos resultados:

  • Sesgo de memoria: el TAS de referencia pre-sintomático fue recordado por los pacientes de forma retrospectiva, lo que introduce un sesgo de recuerdo difícil de controlar.
  • Selección de pacientes: la muestra incluyó únicamente pacientes que deseaban retomar el deporte y con síntomas de menos de cinco años, lo que limita la generalización.
  • Diseño retrospectivo: el nivel de evidencia III no permite establecer relaciones causales.
  • Carácter exploratorio del análisis de regresión: la asociación entre PCS y falla en la recuperación debe interpretarse con precaución y requiere confirmación en estudios prospectivos de mayor tamaño.
  • Tamaño muestral reducido (n = 51), lo que limita la potencia estadística del análisis.

Conclusiones aplicables a la práctica clínica

  1. Utilizar solo el nivel de actividad preoperatorio inmediato como referencia para evaluar el retorno al deporte puede sobreestimar los resultados reales: conviene complementarlo con una referencia pre-sintomática.
  2. A los 24 meses tras una DLO, alrededor del 57% de los pacientes recupera el nivel de actividad pre-sintomático, frente al 88% que recupera el nivel preoperatorio inmediato.
  3. La evaluación de la catastrofización del dolor (PCS) en el preoperatorio puede ser una herramienta útil para identificar pacientes con mayor riesgo de no alcanzar sus objetivos funcionales, aunque este hallazgo es exploratorio y no permite establecer causalidad.
  4. Los pacientes con puntajes elevados en la PCS preoperatoria podrían beneficiarse de intervenciones sobre factores psicosociales integradas desde el inicio del proceso de rehabilitación.
  5. Las expectativas de recuperación deben comunicarse de forma individualizada, distinguiendo entre la recuperación del nivel funcional preoperatorio y el nivel pre-sintomático, que representan metas distintas.
  6. Estos resultados aplican a una población específica (artrosis medial de rodilla, síntomas de menos de cinco años, motivación deportiva) y no deben generalizarse más allá de ese contexto.
Interpretación elaborada con inteligencia artificial (Claude, de Anthropic) a partir de la publicación original, y revisada por el Comité Académico de Fisio One.
Publicación Original