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Propiocepción del hombro en cadena abierta y cerrada en atletas de contacto

La evaluación de la propiocepción del hombro en cadena abierta demostró una confiabilidad aceptable entre días, mientras que la confiabilidad en cadena cerrada dependió de la altura del objetivo utilizado; además, ambas pruebas parecen medir aspectos distintos del sentido de posición articular (JPS, por sus siglas en inglés del inglés joint position sense), lo que tiene implicancias directas para cómo se seleccionan y se interpretan estas evaluaciones en la rehabilitación de atletas de deportes de contacto.

Qué se estudió: diseño, población e intervención

El estudio incluyó atletas masculinos de deportes de contacto y colisión con edades entre 18 y 40 años, y se desarrolló en dos fases diferenciadas. En la primera, 16 atletas completaron pruebas de JPS en cadena abierta y cadena cerrada en dos ocasiones separadas por entre 2 y 9 días, con el objetivo de determinar la confiabilidad entre días. En la segunda fase, 28 atletas realizaron el mismo protocolo en una sola ocasión para establecer perfiles normativos.

La prueba en cadena abierta se realizó en posición de pie, reproduciendo ángulos predefinidos de flexión humerotorácica (55°, 90° y 125°) mediante un puntero láser, sin contacto háptico previo como referencia. La prueba en cadena cerrada se evaluó en posición de flexión de brazos (push-up), reproduciendo posiciones objetivo definidas por la altura del tórax sobre una valla: un nivel bajo de 16,5 cm y uno alto de 30,5 cm, con un objetivo háptico inicial como referencia. Se empleó cinemática tridimensional para cuantificar los errores de reposicionamiento. La confiabilidad se analizó con coeficientes de correlación intraclase (ICC) y el error estándar de medición (SEM), mientras que las correlaciones entre ambas pruebas se calcularon con el coeficiente de Pearson.

Resultados: confiabilidad, errores normativos y correlaciones entre pruebas

Confiabilidad de la prueba en cadena abierta

La prueba en cadena abierta mostró una confiabilidad moderada considerando ambos miembros superiores (ICC = 0,71–0,74). Al analizar por miembro, el lado dominante presentó mejor confiabilidad (ICC = 0,68–0,90) en comparación con el no dominante (ICC = 0,43–0,55). Los valores de SEM oscilaron entre 0,70° y 2,03°.

Confiabilidad de la prueba en cadena cerrada

La prueba en cadena cerrada presentó resultados dispares según la altura del objetivo. El objetivo alto mostró una confiabilidad deficiente (ICC = 0,49), mientras que el objetivo bajo alcanzó una confiabilidad buena (ICC = 0,81, SEM = 10,2 mm).

Perfiles normativos y correlaciones entre tareas

Los datos normativos indicaron que los errores de reposicionamiento fueron mayores en posiciones bajas para las tareas en cadena abierta, y mayores en posiciones altas para las tareas en cadena cerrada. Las correlaciones entre los errores de ambas pruebas fueron débiles o ausentes, lo que sugiere que evalúan componentes propioceptivos distintos. Según los autores, la prueba en cadena abierta refleja predominantemente el sentido de posición de una sola articulación (glenohumeral), mientras que la prueba en cadena cerrada refleja un sentido de posición multiarticular y compuesto.

Qué significa para la práctica clínica en la evaluación y rehabilitación del hombro

Selección de la prueba según el objetivo clínico

El hallazgo más relevante para la práctica es que las pruebas en cadena abierta y cadena cerrada no son intercambiables: evalúan aspectos distintos de la propiocepción del hombro. Si el objetivo es valorar específicamente el sentido de posición glenohumeral —por ejemplo, en fases tempranas de rehabilitación tras lesiones del manguito rotador o inestabilidad glenohumeral— la prueba en cadena abierta ofrece una medición más directa de esa articulación. Por otro lado, si el interés clínico es la integración multiarticular del miembro superior en una postura de carga, como ocurre en deportistas que realizan empujes o en tareas funcionales de carga de peso, la prueba en cadena cerrada aporta información que la prueba en cadena abierta no refleja.

Conviene, por tanto, no asumir que una mejora en el rendimiento en una de las tareas implica una mejora equivalente en la otra, especialmente al diseñar programas de entrenamiento propioceptivo o al monitorear la evolución del paciente a lo largo del proceso de rehabilitación.

Uso de la prueba en cadena cerrada: precauciones según la altura del objetivo

La confiabilidad de la prueba en cadena cerrada dependió de manera crítica de la altura del objetivo utilizado. El objetivo bajo (16,5 cm) demostró buena confiabilidad (ICC = 0,81), lo que lo hace una opción aceptable para el seguimiento longitudinal del paciente. En cambio, el objetivo alto (30,5 cm) mostró una confiabilidad deficiente (ICC = 0,49), lo que limita su utilidad para medir cambios reales entre sesiones. Si se utiliza la prueba en cadena cerrada para evaluar progresión clínica o comparar resultados entre sesiones, se recomienda priorizar el uso del objetivo bajo, al menos hasta que estudios futuros optimicen el protocolo con el objetivo alto.

Paradójicamente, los errores normativos fueron mayores precisamente en el objetivo alto en cadena cerrada, lo que indica que esta posición es más desafiante para la propiocepción. Esto sugiere que, aunque el objetivo alto puede ser útil como estímulo de entrenamiento, su valor como herramienta de medición confiable está actualmente limitado.

Interpretación según el miembro dominante y no dominante

En la prueba en cadena abierta, la confiabilidad fue marcadamente mejor en el miembro dominante (ICC = 0,68–0,90) que en el no dominante (ICC = 0,43–0,55). Este resultado plantea una consideración práctica importante: cuando se evalúa el miembro no dominante con esta prueba, la variabilidad inherente de la medición es mayor, lo que dificulta distinguir cambios reales de fluctuaciones aleatorias. En consecuencia, conviene interpretar con cautela las comparaciones entre sesiones del JPS en cadena abierta del hombro no dominante, y considerar el uso de varios registros promediados para mejorar la estabilidad de la medición.

Valores normativos como referencia inicial en atletas de contacto

El estudio establece valores normativos de referencia para el JPS del hombro en atletas masculinos de deportes de contacto, una población para la cual no existían datos previos según los autores. Estos perfiles permiten situar los resultados de un paciente individual en relación con lo esperado para su grupo, lo que puede facilitar la toma de decisiones sobre el retorno al deporte o la identificación de déficits propioceptivos clínicamente relevantes. No obstante, estos valores son específicos para hombres adultos en este tipo de deporte, y no deben generalizarse a mujeres, atletas de otros deportes o poblaciones con patología del hombro sin estudios específicos que lo respalden.

Integración en la evaluación clínica y rehabilitación

Desde una perspectiva práctica, incorporar ambas pruebas —cuando la confiabilidad lo permite— ofrece una visión más completa del estado propioceptivo del hombro. En fases iniciales de rehabilitación, la prueba en cadena abierta puede ser más adecuada, tanto por su menor demanda de carga como por su mayor confiabilidad en el miembro dominante. A medida que el atleta avanza hacia fases de carga progresiva, la prueba en cadena cerrada con el objetivo bajo puede añadirse para evaluar la integración multiarticular. La incorporación de cinemática tridimensional, tal como se empleó en este estudio, ofrece una cuantificación precisa; sin embargo, en entornos clínicos sin acceso a ese equipamiento, la adaptación del protocolo debe considerar que la validez de la medición puede verse afectada.

Limitaciones del estudio

Los autores reconocen que la muestra estuvo compuesta exclusivamente por atletas masculinos de deportes de contacto y colisión, por lo que los resultados y los valores normativos no pueden extrapolarse a mujeres, deportistas de otras disciplinas ni a poblaciones con lesiones del hombro. El tamaño muestral fue pequeño, especialmente en la fase de confiabilidad (n = 16), lo que limita la precisión de las estimaciones. Además, los valores de confiabilidad del miembro no dominante en cadena abierta y del objetivo alto en cadena cerrada fueron insuficientes para recomendar su uso en seguimiento clínico sin mayor investigación. Finalmente, los perfiles normativos establecidos son preliminares y deberán validarse con muestras más amplias.

Conclusiones aplicables para la práctica clínica

  • La prueba de JPS en cadena abierta tiene confiabilidad moderada entre días en atletas masculinos de deportes de contacto, con mejor rendimiento en el miembro dominante; los resultados del miembro no dominante deben interpretarse con precaución.
  • En la prueba en cadena cerrada, solo el objetivo bajo (16,5 cm) mostró buena confiabilidad (ICC = 0,81); el objetivo alto (30,5 cm) presentó confiabilidad deficiente (ICC = 0,49) y no es recomendable para el seguimiento longitudinal.
  • Ambas pruebas evalúan aspectos distintos de la propiocepción: la cadena abierta refleja el sentido de posición glenohumeral; la cadena cerrada refleja integración multiarticular. No deben usarse de forma intercambiable.
  • Los valores normativos establecidos son una referencia inicial útil para atletas masculinos de deportes de contacto, pero no deben generalizarse a otras poblaciones sin evidencia específica.
  • La selección de la prueba debe guiarse por el objetivo clínico: evaluación articular específica (cadena abierta) versus función multiarticular en carga (cadena cerrada con objetivo bajo).
  • Se necesitan estudios futuros en mujeres, otras disciplinas deportivas y poblaciones con patología del hombro para ampliar la aplicabilidad de estos hallazgos.
Interpretación elaborada con inteligencia artificial (Claude, de Anthropic) a partir de la publicación original, y revisada por el Comité Académico de Fisio One.
Publicación Original