Un reporte de caso documenta la aparición de paraparesia transitoria tras un bloqueo del plano del erector de la columna (ESPB, por sus siglas en inglés Erector Spinae Plane Block) guiado por ultrasonido a nivel lumbar, lo que pone en evidencia una complicación poco descrita y subraya la necesidad de extremar la vigilancia neurológica tras este procedimiento.
Qué se estudió: descripción del caso clínico
Se trata de un reporte de caso único, por lo que sus hallazgos no son generalizables a la población general ni permiten establecer relaciones de causalidad definitivas. La paciente era una mujer de 39 años que consultó por dolor lumbar y en la pierna derecha secundario a hernia de disco lumbar. Su examen neurológico previo al procedimiento era completamente normal. Bajo guía ecográfica, se realizó un ESPB en el nivel L4 derecho administrando 20 mL de una solución que contenía bupivacaína, solución salina y dexametasona.
Qué encontraron: paraparesia de inicio rápido y resolución espontánea
A los 15 minutos de realizado el bloqueo, la paciente desarrolló disminución de la fuerza motora en el miembro inferior derecho y debilidad leve en el izquierdo, configurando un cuadro de paraparesia. La fuerza muscular y la sensibilidad retornaron a la normalidad dentro de las 18 horas siguientes, sin secuelas reportadas.
Los autores señalan que el anestésico local administrado durante el procedimiento puede ocasionar ocasionalmente un bloqueo motor temporal, y que la evidencia disponible sobre las complicaciones del ESPB, así como sobre el volumen y la concentración óptimos del anestésico local, sigue siendo limitada.
Qué significa para la práctica clínica: implicancias en evaluación, tratamiento y rehabilitación
Contexto del ESPB en el manejo del dolor
El ESPB es un bloqueo interfascial que se utiliza para el manejo del dolor agudo perioperatorio y del dolor crónico. Su uso se ha expandido en los últimos años debido a su perfil de seguridad relativamente favorable en comparación con bloqueos más centrales. Sin embargo, este caso ilustra que incluso en procedimientos guiados por ultrasonido y realizados en planos aparentemente alejados de las estructuras neurológicas centrales, pueden producirse efectos motores no deseados.
Evaluación neurológica antes y después del procedimiento
Este reporte refuerza la importancia de realizar una evaluación neurológica completa y documentada antes de ejecutar cualquier bloqueo regional en la región lumbar. En esta paciente, la normalidad neurológica basal fue determinante para reconocer el cambio clínico como una complicación del procedimiento y no como una progresión de la patología de base.
Conviene establecer un protocolo de monitorización neurológica posterior al bloqueo que incluya, al menos, la evaluación de la fuerza muscular y la sensibilidad en ambos miembros inferiores en los primeros 15 a 30 minutos tras la inyección, ya que en este caso los síntomas aparecieron a los 15 minutos. Esta ventana de observación debe considerarse mínima y podría extenderse según el criterio clínico y las características del paciente.
Implicancias para el trabajo interdisciplinario en rehabilitación
Los fisioterapeutas y kinesiólogos que participan en programas de rehabilitación postoperatoria o en unidades de dolor crónico pueden encontrarse con pacientes que han recibido un ESPB. Es fundamental que estos profesionales conozcan este tipo de complicación para:
- No confundir una paresia transitoria secundaria al bloqueo con una progresión neurológica de la patología de base, como podría ocurrir en pacientes con hernia discal lumbar.
- Diferir el inicio de la movilización o los ejercicios activos hasta confirmar la recuperación completa de la fuerza y la sensibilidad.
- Comunicar de forma inmediata al equipo médico cualquier déficit neurológico observado en el período postbloqueo, especialmente si es bilateral o afecta a ambos miembros inferiores.
- Documentar el estado neurológico del paciente antes de iniciar cualquier intervención kinésica en este contexto.
Precauciones en la selección del volumen y el tipo de anestésico local
Aunque este reporte no permite extraer recomendaciones precisas sobre dosis o concentraciones —ya que se trata de un único caso y los autores afirman que la evidencia sobre el volumen y la concentración óptimos sigue siendo limitada—, el hecho de que se utilizaran 20 mL de solución con bupivacaína a nivel L4 asociado a este cuadro sugiere que los profesionales involucrados en la indicación y realización de estos bloqueos deben ser cautelosos con los volúmenes administrados en la región lumbar, donde la proximidad relativa con estructuras neurológicas puede ser mayor que en niveles torácicos.
Importancia del consentimiento informado y la educación al paciente
Aunque el artículo no desarrolla este punto en detalle, la aparición de síntomas motores en ambos miembros inferiores en una paciente con examen neurológico previo normal representa un evento que, de no haber sido anticipado en la información previa al procedimiento, puede generar alarma importante tanto en el paciente como en el equipo tratante. Desde la rehabilitación, conviene incorporar en la educación previa al procedimiento la posibilidad de debilidad transitoria de los miembros inferiores, para que el paciente pueda reportarla de forma oportuna.
Limitaciones del estudio
Este trabajo es un reporte de caso único, lo que limita de manera significativa la capacidad de generalizar sus conclusiones. No es posible determinar con certeza si la paraparesia observada fue consecuencia directa del volumen o la concentración del anestésico local, de la difusión inadvertida hacia el espacio epidural o intratecal, o de otro mecanismo. Los propios autores reconocen que la evidencia sobre las complicaciones del ESPB y sobre los parámetros óptimos del procedimiento sigue siendo limitada y que se necesita más investigación para evaluar su seguridad. Además, no se describen con detalle el mecanismo fisiopatológico propuesto ni otros datos del caso que permitirían una caracterización más completa del evento.
Conclusiones aplicables a la práctica
- El ESPB a nivel lumbar puede asociarse con bloqueo motor transitorio bilateral, incluso cuando se realiza bajo guía ecográfica, aunque la evidencia al respecto sigue siendo limitada y proviene de reportes aislados.
- Es indispensable realizar y documentar una evaluación neurológica basal completa antes de cualquier bloqueo regional lumbar.
- La monitorización neurológica activa en los primeros 15 a 30 minutos tras el procedimiento es esencial para detectar complicaciones de inicio rápido.
- Los fisioterapeutas y kinesiólogos deben diferir la movilización activa hasta confirmar la recuperación neurológica completa en pacientes que han recibido un ESPB lumbar.
- Cualquier déficit motor o sensitivo postbloqueo, especialmente si es bilateral, debe ser comunicado de inmediato al equipo médico y no atribuirse de forma automática a la patología de base.
- Se requiere más investigación para establecer el volumen y la concentración seguros del anestésico local en el ESPB lumbar, y los profesionales deben actuar con precaución ante la ausencia de evidencia robusta.


