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VigIA Dolor

Orquialgia aislada como manifestación de un defecto oculto en L5

Un defecto de la pars interarticularis de L5 sin síntomas lumbares ni radiculares puede manifestarse, de forma excepcional, como orquialgia crónica aislada: este reporte de caso ilustra la importancia de considerar el origen espinal cuando la evaluación urológica resulta negativa.

Qué se estudió: un caso de orquialgia inexplicada de origen espinal oculto

Se trata de un reporte de caso único, por lo que sus hallazgos no son generalizables y deben interpretarse exclusivamente en ese contexto. El caso describe a un hombre de 52 años que consultó por orquialgia derecha persistente. El paciente había sido sometido a una evaluación urológica exhaustiva —incluyendo tratamientos conservadores— sin encontrar una causa que explicara el dolor testicular. Llamativamente, no presentaba lumbalgia, síntomas radiculares ni déficits neurológicos, lo que inicialmente alejaba la sospecha de un origen espinal.

El proceso diagnóstico incluyó radiografías simples, resonancia magnética (RM) lumbar y tomografía computada con emisión de fotón único (SPECT-CT, por sus siglas en inglés de Single Photon Emission Computed Tomography). Las radiografías sugirieron un defecto de la pars interarticularis derecha a nivel L5. La RM confirmó un defecto unilateral con hipointensidad en T1 e hiperintensidad en T2, signos compatibles con una lesión activa. El SPECT-CT evidenció actividad osteoblástica focal aumentada, lo que indicó que el defecto no había consolidado y era metabólicamente activo. Descartadas otras causas identificables, la lesión de la pars fue considerada el generador de dolor más probable.

El paciente fue tratado mediante fusión intersomática lumbar transforaminal mínimamente invasiva (MIS-TLIF) a nivel L5-S1, con resolución completa de la orquialgia al seguimiento de un año.

Resultados: resolución completa del dolor tras el tratamiento quirúrgico

El resultado principal reportado fue la desaparición total de la orquialgia tras la cirugía, sin recurrencia en el control al año de seguimiento. No se reportan escalas de dolor cuantificadas, cuestionarios funcionales ni datos comparativos, dado el diseño del reporte de caso. El artículo destaca que el SPECT-CT fue el estudio clave para diferenciar una lesión de la pars sintomática de un hallazgo incidental, ya que la sola presencia del defecto en imágenes estructurales no permite determinar si este es el responsable del dolor.

Qué significa para la práctica clínica: ampliar la búsqueda del origen del dolor testicular crónico

Este caso plantea una situación diagnóstica relevante para fisioterapeutas, kinesiólogos y profesionales de la rehabilitación que trabajan con pacientes que refieren dolor en la región inguinal, escrotal o testicular de causa no aclarada. Si bien el abordaje final en este caso fue quirúrgico, las implicancias clínicas para la rehabilitación son múltiples.

Evaluación: considerar el raquis lumbar en dolor testicular sin causa urológica

El hallazgo central de este caso es que un defecto de la pars interarticularis de L5 puede generar dolor referido al testículo sin que existan síntomas lumbares, radiculares ni neurológicos asociados. Esto tiene un impacto directo en la evaluación fisioterapéutica:

  • En pacientes con orquialgia crónica y evaluación urológica negativa, conviene incluir una valoración funcional y postural del raquis lumbar, incluso cuando el paciente no refiere dolor de espalda.
  • La anamnesis debe explorar activamente antecedentes de actividades deportivas de alto impacto, hiperextensión lumbar repetitiva o trabajos que impliquen carga axial, factores que se asocian a lesiones de la pars interarticularis.
  • La ausencia de lumbalgia no descarta patología espinal subyacente. Este caso ilustra que las presentaciones atípicas existen, aunque sean excepcionales.
  • En la exploración física, conviene evaluar la movilidad lumbar, la provocación de dolor con extensión e hiperextensión (maniobra de un solo pie en extensión o “one-leg hyperextension test”), la tensión de la cadena posterior y los signos neurológicos, aunque su negatividad tampoco descarta la lesión.

Razonamiento clínico y derivación: cuándo sospechar un origen espinal

El artículo subraya que es necesario un alto índice de sospecha clínica ante dolor testicular inexplicado con urología inconclusa. Para el fisioterapeuta o kinesiólogo, esto implica:

  • No agotar el tratamiento conservador local (escrotal o inguinal) sin considerar la columna lumbar como posible fuente de dolor referido.
  • Ante la sospecha de patología espinal en este contexto, la derivación oportuna al médico es fundamental para indicar los estudios de imagen pertinentes. El SPECT-CT, según este caso, sería el estudio de mayor utilidad para distinguir una lesión activa de un hallazgo incidental en la RM o la radiografía.
  • Es importante recordar que este es un reporte de un solo caso y que la asociación entre defecto de la pars L5 y orquialgia aislada no ha sido documentada previamente en la literatura, según los propios autores. Por lo tanto, debe manejarse como una hipótesis diagnóstica a considerar en situaciones muy específicas, no como una asociación establecida.

Rehabilitación: rol en el manejo conservador y perioperatorio

Aunque en este caso el tratamiento definitivo fue quirúrgico, la fisioterapia y la kinesiología tienen un papel reconocido en el manejo de las lesiones de la pars interarticularis, especialmente en estadios iniciales o en pacientes que no requieren cirugía:

  • El fortalecimiento de la musculatura estabilizadora del core, la corrección postural y la modificación de actividades que impliquen hiperextensión lumbar son pilares del tratamiento conservador de las espondilolistesis y los defectos de la pars en población general.
  • En el contexto perioperatorio (como en este paciente tras la fusión L5-S1), la rehabilitación tiene un rol central en la recuperación funcional, el retorno a las actividades cotidianas y la prevención de sobrecarga en los segmentos adyacentes.
  • Conviene mantener precaución al aplicar técnicas de movilización o manipulación lumbar sin un diagnóstico imagenológico preciso, especialmente si existe sospecha de lesión activa de la pars.

Precauciones para la práctica

  • Este es un reporte de un único caso. No permite establecer prevalencia, frecuencia ni relaciones causales definitivas.
  • La resolución del dolor tras la cirugía es compatible con una relación causal, pero no la prueba de forma concluyente, ya que no existe un grupo control.
  • No se deben extrapolar estos resultados a la población general ni a otros grupos etarios o de sexo diferente al del caso reportado.

Limitaciones del estudio

Las limitaciones son inherentes al diseño: al ser un reporte de caso único, no es posible generalizar los resultados ni establecer una relación causal definitiva entre el defecto de la pars L5 y la orquialgia. No se describen escalas de medición del dolor, cuestionarios de calidad de vida ni seguimiento más allá de un año. La ausencia de casos similares en la literatura, reconocida por los propios autores, impide comparar con otras experiencias clínicas. Además, el diagnóstico de “generador de dolor probable” se realizó por exclusión, no por confirmación directa (por ejemplo, mediante bloqueo diagnóstico).

Conclusiones aplicables para la práctica clínica

  1. Ante un paciente con orquialgia crónica y evaluación urológica negativa, considera incluir la columna lumbar en el razonamiento clínico, incluso si no hay lumbalgia ni síntomas radiculares.
  2. La ausencia de dolor lumbar no descarta una patología espinal como origen del dolor testicular, aunque se trata de una presentación extremadamente infrecuente.
  3. El SPECT-CT puede ser útil para diferenciar una lesión de la pars interarticularis metabólicamente activa de un hallazgo incidental en imágenes estructurales.
  4. La derivación médica oportuna es clave cuando la evaluación fisioterapéutica sugiere un posible origen espinal en un cuadro de dolor referido atípico.
  5. Este reporte de caso único no permite generalizar conclusiones: sus hallazgos deben interpretarse con cautela y en el contexto clínico individual de cada paciente.
Interpretación elaborada con inteligencia artificial (Claude, de Anthropic) a partir de la publicación original, y revisada por el Comité Académico de Fisio One.
Publicación Original