En las lesiones musculares sin contacto de miembro inferior en futbolistas de élite, la presencia o ausencia de un mecanismo lesional identificable podría estar asociada a diferencias muy relevantes en el tiempo de retorno al juego. Aunque se trata de hallazgos preliminares de una serie de casos, los resultados sugieren que distinguir entre lesiones “típicas” y “atípicas” según su mecanismo de aparición podría tener implicancias prácticas para la gestión clínica y la planificación del retorno deportivo.
Qué se estudió: lesiones musculares sin contacto en fútbol de élite
Este estudio adoptó un diseño de serie de casos retrospectiva, lo que implica que los datos fueron recolectados a partir de registros existentes de un equipo de fútbol de primera división. La muestra incluyó 28 futbolistas de élite que sufrieron un total de 43 lesiones musculares sin contacto (LMSC) en el miembro inferior durante el período de seguimiento.
Las lesiones fueron clasificadas según dos criterios: el momento de aparición de los síntomas y la presencia o ausencia de un mecanismo lesional típico. Se definió como mecanismo típico aquel en el que el jugador podía identificar un movimiento específico o un momento concreto durante el cual ocurrió la lesión. Las lesiones con ese patrón reconocible se denominaron típicas (n = 37), mientras que aquellas en las que no existía un evento desencadenante claro se clasificaron como atípicas (n = 6). La variable de resultado principal fue la duración del retorno al juego (RTP, por sus siglas en inglés de return to play).
Diferencias marcadas en el retorno al juego según el mecanismo lesional
Los resultados muestran una diferencia estadísticamente significativa y de gran magnitud entre ambos grupos. Los jugadores con lesiones atípicas presentaron una mediana de RTP de 2,5 días (rango intercuartílico, RIC: 0,5–3,0), mientras que aquellos con lesiones típicas requirieron una mediana de 12,0 días (RIC: 8,0–24,0) para volver a competir.
La diferencia fue estadísticamente significativa (Mann-Whitney U = 221,0; p < 0,001) y el tamaño del efecto fue extremadamente grande, con una delta de Cliff (δ) de 0,991 (bootstrap 95% IC: 0,958–1,000 con ajuste por agrupamiento de jugadores), lo que indica que prácticamente en todos los pares de comparación posibles, los tiempos de RTP de las lesiones atípicas fueron menores que los de las lesiones típicas.
Un dato adicional relevante es que no se registraron recurrencias en el grupo de lesiones atípicas durante al menos nueve meses posteriores al retorno al juego, aunque el número reducido de casos en este subgrupo limita cualquier conclusión sobre la seguridad a largo plazo.
Qué significa para la práctica clínica en fisioterapia y kinesiología
La clasificación del mecanismo lesional como herramienta de evaluación
Uno de los aspectos más aplicables de este estudio es la propuesta implícita de incorporar de forma sistemática, durante la evaluación inicial de una lesión muscular sin contacto, la pregunta sobre el mecanismo de aparición: ¿hubo un momento o movimiento específico que el jugador recuerde como desencadenante, o los síntomas aparecieron de forma insidiosa o sin un evento claro?
Esta distinción, que puede hacerse mediante una anamnesis cuidadosa, podría orientar las expectativas pronósticas desde el primer contacto. En el contexto del fútbol de alto rendimiento, donde la presión por el retorno precoz es constante, contar con un criterio clínico sencillo que diferencie casos con tiempos de recuperación muy distintos es de utilidad práctica para el equipo multidisciplinario.
Conviene recordar, sin embargo, que la clasificación en “típica” o “atípica” no reemplaza la evaluación clínica completa ni el uso de herramientas diagnósticas adicionales como la ecografía o la resonancia magnética. Se trata de una variable que puede sumar información pronóstica, no de un criterio aislado para tomar decisiones.
Implicancias para la gestión del retorno al juego
Los tiempos de RTP observados en las lesiones atípicas (mediana de 2,5 días) sugieren que, en este subgrupo, la interrupción del entrenamiento y la competencia puede ser significativamente menor de lo que habitualmente se anticipa para una lesión muscular de miembro inferior. Esto podría tener consecuencias en la planificación del trabajo de recuperación: un protocolo de RTP progresivo en lesiones atípicas podría ser más acelerado que el utilizado para lesiones con mecanismo claro, siempre que la evaluación clínica lo avale.
No obstante, es importante no trasladar estos resultados de forma automática a la práctica. El número de lesiones atípicas en este estudio es muy reducido (n = 6), y la ausencia de recurrencias en el seguimiento de nueve meses, si bien es un dato alentador, no permite establecer que el retorno precoz sea seguro como norma general.
Precauciones en la interpretación y la extrapolación
El perfil de la población estudiada es muy específico: futbolistas de élite masculinos de un único equipo de primera división. Por lo tanto, estos resultados no deben generalizarse a poblaciones recreativas, a otras disciplinas deportivas, ni a otros grupos etarios o de sexo. Tampoco es posible determinar, a partir de este diseño retrospectivo, si el menor tiempo de RTP en las lesiones atípicas fue consecuencia del tipo de lesión, del manejo clínico aplicado, o de ambos factores combinados.
La propia naturaleza del diseño —una serie de casos— impide establecer relaciones causales. Se trata de un estudio exploratorio cuyos autores señalan explícitamente que los hallazgos deben interpretarse con cautela dado el número limitado de participantes y casos.
Valor para el trabajo en equipos de alto rendimiento
Para los fisioterapeutas y kinesiólogos que trabajan en contextos deportivos de élite, este estudio aporta una variable clínica concreta que puede enriquecer el proceso de toma de decisiones durante la evaluación inicial de lesiones musculares sin contacto. Incorporar la caracterización del mecanismo lesional —típico versus atípico— como parte del protocolo de evaluación podría, en el futuro y con evidencia más sólida, contribuir a estratificar mejor el riesgo y planificar con mayor precisión los tiempos de recuperación.
Limitaciones del estudio
- Diseño retrospectivo de serie de casos: no permite inferir causalidad ni controlar variables de confusión.
- Muestra pequeña: 28 jugadores y 43 lesiones en total, con solo 6 lesiones en el grupo atípico, lo que limita la potencia estadística y la generalización.
- Población única y homogénea: un solo equipo de primera división, lo que restringe la extrapolación a otros contextos.
- Naturaleza exploratoria: los propios autores advierten que los hallazgos son preliminares y deben ser interpretados con cautela.
- No se detallan los criterios de RTP utilizados ni los protocolos de rehabilitación aplicados, lo que dificulta la replicabilidad clínica.
Conclusiones aplicables a la práctica
- En futbolistas de élite, las lesiones musculares sin contacto de miembro inferior con un mecanismo atípico (sin evento desencadenante claro) se asociaron con tiempos de retorno al juego sustancialmente más cortos que las lesiones con mecanismo típico, aunque estos resultados son preliminares y deben interpretarse con cautela.
- La anamnesis sobre el mecanismo de aparición de la lesión es una herramienta clínica sencilla que conviene sistematizar en la evaluación inicial de lesiones musculares sin contacto en deportistas de alto rendimiento.
- La clasificación típico/atípico no reemplaza la evaluación clínica completa, sino que puede aportar información pronóstica complementaria.
- No se registraron recurrencias en el grupo atípico a los nueve meses, aunque el número reducido de casos impide extraer conclusiones sobre la seguridad del retorno precoz.
- Se requieren estudios prospectivos con muestras más amplias y poblaciones diversas para confirmar estos hallazgos y establecer su relevancia clínica con mayor certeza.


