Un error en la extracción de unidades de tiempo habría llevado a subestimar significativamente el tiempo de retorno al deporte tras el tratamiento quirúrgico de las fracturas por estrés del navicular en atletas de élite, lo que tiene implicancias directas sobre la planificación de la rehabilitación y la toma de decisiones clínicas en este grupo de pacientes.
Qué se analizó: una revisión crítica del consenso internacional sobre fracturas de navicular
Este trabajo corresponde a una carta de clarificación metodológica dirigida al consenso internacional de 2025 sobre fracturas de navicular en atletas de élite, el cual incluyó una revisión sistemática sobre el tema. Los autores no realizaron una nueva revisión ni reclutaron participantes propios; en cambio, analizaron de forma crítica los métodos de extracción de datos, los criterios de elegibilidad aplicados y la clasificación de estudios del documento original. El nivel de evidencia declarado por los propios autores es N/A (no aplica), lo que refleja el carácter metodológico y de comentario científico de la publicación.
Errores identificados en el tiempo de retorno al deporte tras cirugía
El hallazgo central que motiva esta carta es un aparente error en la conversión de unidades de tiempo al calcular el retorno al deporte (RTS, por sus siglas en inglés de return to sport) tras el tratamiento quirúrgico de las fracturas por estrés del navicular. El consenso original reportó una media de 8,2 semanas para el RTS postoperatorio. Sin embargo, los autores de esta carta recalcularon ese valor convirtiendo todos los datos a semanas y obtuvieron una media de aproximadamente 19,7 semanas (equivalente a 4,5 meses). Este resultado es consistente con la recomendación del propio consenso de expertos, que sugiere un período de 4 a 6 meses tras la cirugía antes de retornar al deporte.
La diferencia entre 8,2 y 19,7 semanas no es menor: representa prácticamente el doble del tiempo, lo que podría llevar a expectativas poco realistas tanto en atletas como en sus equipos técnicos y médicos si se toma el valor incorrecto como referencia.
Otras inconsistencias metodológicas detectadas en la revisión sistemática
Además del error en las unidades de tiempo, los autores identificaron otras discrepancias en la aplicación de los criterios de elegibilidad de la revisión sistemática original:
- 5 de los 14 estudios incluidos fueron publicados fuera de la ventana temporal de 15 años especificada como criterio de inclusión.
- Al menos 4 estudios involucraban cohortes con una edad media inferior a 18 años, pese a que los estudios pediátricos estaban listados explícitamente como criterio de exclusión.
- Los autores también señalan inconsistencias adicionales en la clasificación y el reporte de los estudios incluidos, aunque sin detallar cada caso de forma exhaustiva en el texto disponible.
Estas observaciones no invalidan necesariamente las recomendaciones del consenso en su totalidad, pero sí cuestionan la solidez de la base de evidencia sobre la que se sustentan algunas de sus conclusiones cuantitativas.
Qué significa para la práctica clínica en rehabilitación de fracturas de navicular
Las fracturas por estrés del hueso navicular representan una lesión de alta complejidad en atletas de alto rendimiento, con una recuperación prolongada y un riesgo significativo de recidiva o complicaciones si el retorno al deporte se planifica de forma prematura. La información sobre el tiempo esperado de RTS es uno de los pilares sobre los que fisioterapeutas y kinesiólogos construyen sus programas de rehabilitación y sobre los que comunican expectativas realistas al atleta, al entrenador y al equipo médico.
En ese contexto, la discrepancia identificada en este artículo tiene consecuencias prácticas concretas:
Planificación del tiempo de rehabilitación postquirúrgica
Si un profesional de la rehabilitación toma como referencia el valor de 8,2 semanas reportado en el consenso original, podría establecer objetivos de progresión y fechas tentativas de retorno que son demasiado optimistas. El valor corregido de aproximadamente 19,7 semanas (4,5 meses) —coherente con la recomendación cualitativa del mismo consenso de 4 a 6 meses— ofrece un marco temporal más adecuado para estructurar las fases de rehabilitación: desde la descarga inicial y el control del dolor, pasando por la progresión de carga, hasta la reintegración deportiva progresiva.
Conviene que los programas de rehabilitación postquirúrgica de esta lesión contemplen, como punto de partida conservador, un horizonte mínimo de 4 a 5 meses antes del retorno a la práctica deportiva plena, en lugar de planificar con base en tiempos inferiores a 10 semanas.
Comunicación con el atleta y su entorno
El manejo de expectativas es una parte esencial de la rehabilitación en el deporte de alto rendimiento. Comunicar tiempos de recuperación basados en datos incorrectos puede generar presión sobre el atleta para regresar antes de que la consolidación ósea y la readaptación funcional sean adecuadas, aumentando el riesgo de recidiva o de no consolidación. Establecer desde el inicio que el retorno tomará varios meses —y no pocas semanas— permite planificar con realismo y reducir la ansiedad asociada a una recuperación que podría percibirse como “más lenta de lo esperado”.
Uso crítico de consensos y revisiones sistemáticas
Este artículo es un recordatorio de que los documentos de consenso y las revisiones sistemáticas, aunque valiosos, no están exentos de errores metodológicos. Para los profesionales de la rehabilitación, esto implica adoptar una lectura crítica de los datos numéricos que se utilizan para fundamentar decisiones clínicas, especialmente cuando provienen de revisiones con criterios de elegibilidad heterogéneos o con posibles errores de conversión. Verificar la coherencia interna de los datos reportados —por ejemplo, contrastar los tiempos medios con las recomendaciones cualitativas del mismo documento— es una práctica que conviene incorporar en la lectura habitual de literatura científica.
Cautela con la extrapolación a poblaciones pediátricas
La inclusión inadvertida de estudios con cohortes de menores de 18 años en una revisión orientada a atletas adultos de élite es relevante para la práctica clínica porque los patrones de consolidación ósea, los criterios de RTS y los protocolos de rehabilitación pueden diferir entre ambas poblaciones. Los datos derivados de cohortes mixtas o predominantemente pediátricas no deben extrapolarse directamente a atletas adultos, y viceversa.
Limitaciones de este trabajo
Es fundamental tener en cuenta que este artículo es una carta de clarificación científica, no un estudio original ni una revisión sistemática independiente. Los autores no realizaron una nueva síntesis de la evidencia ni aportaron datos clínicos propios. Sus conclusiones se basan en el reanálisis de los estudios citados en el consenso original, por lo que la solidez de sus observaciones depende de la precisión con que identificaron y recalcularon los valores reportados. Además, el nivel de evidencia declarado es N/A, lo que limita el peso formal de sus recomendaciones dentro de las jerarquías de evidencia tradicionales. Las inconsistencias señaladas no implican necesariamente que las recomendaciones generales del consenso sean incorrectas, sino que algunos de sus datos cuantitativos requieren verificación y posible corrección por parte de los autores originales.
Conclusiones aplicables para la práctica clínica
- El tiempo medio de retorno al deporte tras el tratamiento quirúrgico de fracturas por estrés del navicular en atletas de élite sería de aproximadamente 19,7 semanas (4,5 meses) al recalcular correctamente los datos del consenso de 2025, no de 8,2 semanas como fue reportado originalmente.
- Conviene planificar la rehabilitación postquirúrgica de esta lesión con un horizonte mínimo de 4 a 6 meses, en línea con la recomendación cualitativa del propio consenso de expertos.
- El manejo de expectativas con el atleta y su entorno debe basarse en tiempos de recuperación realistas para evitar retornos prematuros y el riesgo asociado de complicaciones.
- Los datos de estudios pediátricos no deben extrapolarse directamente a atletas adultos de élite en la planificación de protocolos de rehabilitación.
- La lectura crítica de consensos y revisiones sistemáticas, incluyendo la verificación de la coherencia interna de los datos numéricos, es una práctica recomendable para los profesionales de la rehabilitación deportiva.
- Este trabajo no invalida el consenso internacional de 2025 en su conjunto, pero señala la necesidad de que sus datos cuantitativos sobre tiempos de RTS sean verificados y, si corresponde, corregidos.


