Resumen
Antecedentes: La evaluación del retorno al deporte después de un infarto de miocardio es compleja cuando persiste una disfunción sistólica residual significativa.
Resumen del caso: Un esquiador aficionado de slalom competitivo de 66 años se presentó para una evaluación de regreso al deporte 7 meses después de un infarto de miocardio con elevación del segmento ST anterior tratado con fibrinólisis e intervención coronaria percutánea. Su evolución se complicó por miocardiopatía isquémica (fracción de eyección del ventrículo izquierdo = 25%), trombo ventricular izquierdo y pericarditis posinfarto de miocardio. Después de completar la rehabilitación cardíaca y la terapia médica dirigida por las pautas, buscó orientación para reanudar el entrenamiento de resistencia de alta intensidad y el esquí alpino competitivo.
Discusión: Un enfoque estructurado de evaluación de cardiología deportiva incorporó el riesgo específico de la enfermedad (disfunción ventricular), el riesgo de hemorragia asociado a la medicación (terapia antiplaquetaria dual) y los riesgos específicos del deporte (colisión, gran altitud y retraso en el acceso de emergencia). La toma de decisiones compartida alineó la identidad atlética del paciente con la mitigación de riesgos. El esquí competitivo se pospuso a corto plazo, con una prescripción de ejercicio personalizada basada en su fisiología única. Este caso destaca un marco práctico para la preparación para el regreso al deporte en atletas máster con disfunción ventricular persistente después de un infarto de miocardio.
Mensajes para llevar a casa: La evaluación individualizada del regreso al deporte después de un infarto de miocardio con disfunción ventricular izquierda persistente requiere integrar los riesgos específicos de la enfermedad, la medicación y el deporte. La toma de decisiones compartida permite a los atletas mantener una actividad física significativa y al mismo tiempo priorizar la seguridad.
Palabras clave: síndrome coronario agudo; miocardiopatía; ejercicio.



