Resumen
Los avances científicos recientes apuntan hacia un papel importante de la salud bucal y gastrointestinal en personas con dolor crónico. Se observa mala salud bucal (p. ej., periodontitis, pérdida de dientes) en subgrupos de población con dolor crónico, incluidos dolor abdominal, lumbalgia, fibromialgia y artritis reumatoide. Además de la mala salud bucal, los estudios también han revelado composiciones alteradas de la microbiota intestinal en varios tipos de dolor crónico, incluidas personas con dolor lumbar crónico, osteoartritis de rodilla, dolor visceral, fibromialgia, tinnitus y migraña. Si bien el sobrepeso y la obesidad contribuyen a la probabilidad de disbiosis intestinal, las personas con peso normal y dolor crónico también presentan con mayor frecuencia una mala salud intestinal. Los problemas de salud gastrointestinal y bucal (p. ej., periodontitis, pérdida de dientes) se reconocen cada vez más en múltiples afecciones de dolor crónico, incluido el dolor abdominal, la lumbalgia, la fibromialgia y la artritis reumatoide. Este artículo de perspectiva proporciona una descripción general de los requisitos para integrar la salud bucal y gastrointestinal en el manejo del dolor crónico. En primer lugar, los problemas de salud bucal y gastrointestinal deben reconocerse como comorbilidades comunes del dolor crónico que requieren un tratamiento personalizado. Además de reconocer el problema, las personas que buscan atención por dolor crónico deben ser examinadas de forma rutinaria para detectar estas comorbilidades orales y gastrointestinales. En términos de manejo, se sugieren las siguientes opciones: (1) brindar educación en ciencias de la salud bucal y gastrointestinal; (2) considerar la posible interacción entre el microbioma intestinal y el tratamiento farmacológico (incluida la polifarmacia); (3) ampliar la importancia de las intervenciones dietéticas; y (4) considerar la posible interacción con otros factores del estilo de vida (p. ej., insomnio crónico, sobrepeso/obesidad, depresión y ansiedad). Para fundamentar la implementación de estas sugerencias, se necesitan estudios de cohortes longitudinales que investiguen el papel de la salud bucal y gastrointestinal en personas con dolor crónico, así como estudios que exploren posibles factores (modificables) que afectan el microbioma bucal y/o intestinal. Esto incluye la interacción bidireccional entre el microbioma intestinal y los fármacos comúnmente recetados a pacientes con dolor crónico. Asimismo, los ensayos clínicos controlados y con el poder estadístico adecuado que evalúen la efectividad de posibles tratamientos para las comorbilidades orales y/o gastrointestinales en personas con dolor crónico representan otra prioridad de investigación. Estos ensayos clínicos aleatorios no sólo pueden examinar el posible vínculo causal entre la mala salud bucal/intestino y los resultados del tratamiento, sino que también pueden informar el desarrollo de formas nuevas e innovadoras de mejorar la atención de las personas con dolor crónico.
Palabras clave: dolor crónico; disbiosis intestinal; nutrición; disbiosis oral; farmacomicrobiómica; gestión del sueño; manejo del estrés.



