El dolor musculoesquelético persistente y recurrente en atletas jóvenes es un determinante frecuentemente ignorado en las decisiones de retorno al deporte (RTS, por sus siglas en inglés del inglés return to sport), y abordarlo únicamente desde una perspectiva biomecánica puede comprometer la seguridad, la participación y la trayectoria deportiva a largo plazo de esta población.
Qué se estudió: una revisión narrativa focalizada sobre dolor y retorno al deporte en jóvenes
Esta revisión narrativa focalizada tuvo dos objetivos principales: sintetizar la evidencia disponible sobre el dolor musculoesquelético persistente y recurrente en atletas jóvenes, y proponer un marco biopsicosocial con perspectiva del desarrollo para comprender sus implicancias en el proceso de RTS. La búsqueda bibliográfica se realizó en tres bases de datos electrónicas —PubMed, PsycINFO y SPORTDiscus— e incluyó estudios publicados entre el 1 de enero de 2006 y el 28 de febrero de 2026. La búsqueda se complementó con rastreo de citas hacia atrás y hacia adelante, y búsqueda manual dirigida de listas de referencias.
La revisión integró evidencia sobre definiciones, prevalencia, presentación clínica, factores psicosociales y contextuales, interferencia funcional y toma de decisiones para el RTS en esta población específica. El abordaje narrativo —en lugar de una revisión sistemática con metaanálisis— responde a la naturaleza heterogénea y multidimensional del problema, aunque esa misma característica limita la solidez de las conclusiones.
Qué encontraron: el dolor como determinante descuidado del retorno al deporte
Los autores identificaron que el dolor musculoesquelético persistente y recurrente es frecuente en atletas jóvenes, aunque su papel en la recuperación y en la toma de decisiones clínicas para el RTS continúa sin recibir el reconocimiento suficiente. En el deporte juvenil, el dolor tiende a normalizarse o a interpretarse exclusivamente a través de una lente centrada en la lesión, sin considerar su capacidad para moldear la función, los patrones de participación y las trayectorias deportivas a lo largo del tiempo.
La revisión señala que las decisiones de RTS más informadas requieren atención no solo a los marcadores físicos de recuperación, sino también a cómo el dolor es experimentado, interpretado y gestionado durante todo el proceso de recuperación. Los autores conceptualizan el dolor en curso como un determinante ignorado de las trayectorias de RTS, y proponen que una perspectiva biopsicosocial con conciencia del desarrollo puede favorecer un reconocimiento más temprano, decisiones de retorno más seguras, una participación más estable y mejores resultados de salud a largo plazo.
El artículo no reporta datos numéricos propios (cifras de prevalencia, medidas de desenlace o tamaños de efecto específicos), ya que se trata de una revisión narrativa cuyo aporte central es conceptual y de síntesis.
Qué significa para la práctica clínica: evaluar y tratar el dolor más allá de la lesión
El dolor persistente en jóvenes no es solo una señal de alarma estructural
Uno de los mensajes clínicos centrales de esta revisión es que el dolor en atletas jóvenes no debe tratarse como un síntoma periférico ni abordarse únicamente cuando la recuperación se retrasa. En la práctica cotidiana, es común que los equipos clínicos centren la evaluación en el tejido lesionado y en los criterios físicos de alta, dejando en un segundo plano la experiencia subjetiva del dolor. Esta revisión invita a cuestionar esa jerarquía.
Para fisioterapeutas y kinesiólogos que trabajan con deportistas jóvenes, esto implica incorporar sistemáticamente la evaluación de la experiencia del dolor —no solo su intensidad— como parte del proceso de RTS. Preguntar cómo el atleta interpreta su dolor, qué significado le otorga y cómo lo está gestionando puede aportar información clínicamente relevante que los criterios funcionales tradicionales no capturan.
Un marco biopsicosocial adaptado al desarrollo del atleta joven
Los autores proponen aplicar un enfoque biopsicosocial que tenga en cuenta la etapa de desarrollo del atleta. Esto es especialmente relevante porque los jóvenes deportistas se encuentran en un período crítico de maduración física, psicológica e identitaria, en el que la presión del entorno —entrenadores, pares, familia— puede influir en cómo perciben y reportan el dolor, y en si deciden continuar participando a pesar de él.
En términos prácticos, conviene explorar factores como:
- El significado que el atleta joven atribuye al dolor (¿lo interpreta como amenazante, como normal, como señal de progreso?).
- El nivel de ansiedad o catastrofización asociado al dolor persistente.
- Las presiones contextuales que pueden llevar al atleta a minimizar o exagerar sus síntomas.
- El impacto del dolor en la participación y en la identidad deportiva del joven.
Integrar estas dimensiones en la evaluación no requiere convertirse en psicólogo clínico, pero sí adoptar una escucha activa y herramientas de screening validadas para esta población, y derivar oportunamente cuando se detecten señales de alarma psicosocial.
Implicancias para las decisiones de retorno al deporte
La revisión plantea que las decisiones de RTS en atletas jóvenes deberían considerar explícitamente el estado del dolor —no solo su ausencia o presencia, sino su naturaleza, evolución e impacto funcional— como criterio de elegibilidad. Un atleta que cumple criterios de fuerza y movilidad pero que presenta dolor persistente mal gestionado o con alta carga psicológica asociada puede estar en mayor riesgo de relesión, abandono deportivo o de desarrollar patrones de dolor más complejos.
Conviene integrar en los protocolos de RTS preguntas estructuradas sobre la experiencia del dolor a lo largo de todo el proceso de recuperación, y no solo en el momento del alta. La normalización del dolor durante el entrenamiento juvenil —una práctica culturalmente arraigada en muchos contextos deportivos— puede retrasar el reconocimiento de cuadros que requieren intervención específica.
Precauciones: generalizar con cautela
Dado que se trata de una revisión narrativa y no de un estudio experimental ni de una revisión sistemática con síntesis cuantitativa, las recomendaciones que se derivan de ella tienen un carácter conceptual y orientador. No es posible establecer relaciones causales ni determinar qué intervenciones específicas producen mejores resultados de RTS en esta población sobre la base de este artículo solamente. Las conclusiones deben leerse como un marco de referencia para orientar la práctica clínica y la investigación futura, no como guías de tratamiento basadas en evidencia de alta calidad.
Limitaciones del estudio
Al tratarse de una revisión narrativa focalizada, el proceso de selección y síntesis de la evidencia está sujeto a un mayor riesgo de sesgo en comparación con revisiones sistemáticas. No se describen criterios de inclusión y exclusión exhaustivos ni una evaluación formal de la calidad metodológica de los estudios incluidos. La heterogeneidad de la literatura en este campo —diferencias en definiciones de dolor persistente, grupos etarios, disciplinas deportivas y desenlaces evaluados— también limita la solidez de las conclusiones. El artículo no aporta datos numéricos propios sobre prevalencia ni sobre la efectividad de intervenciones específicas.
Conclusiones aplicables para la práctica clínica
- El dolor musculoesquelético persistente y recurrente es frecuente en atletas jóvenes y no debe tratarse como un síntoma secundario o exclusivamente vinculado a la lesión estructural.
- Las decisiones de retorno al deporte en esta población se benefician de incorporar, junto a los criterios físicos tradicionales, una evaluación de cómo el atleta experimenta, interpreta y gestiona su dolor.
- Un enfoque biopsicosocial adaptado a la etapa de desarrollo del atleta joven puede contribuir a un reconocimiento más temprano del dolor problemático, decisiones de RTS más seguras y una participación deportiva más sostenida.
- Factores psicosociales y contextuales —como la presión del entorno, la catastrofización y el significado atribuido al dolor— deben formar parte de la evaluación clínica en esta población.
- La normalización cultural del dolor en el deporte juvenil puede retrasar la identificación y el abordaje de cuadros que requieren intervención específica.
- Las conclusiones de esta revisión narrativa tienen carácter orientador y no sustituyen evidencia proveniente de ensayos clínicos o revisiones sistemáticas con síntesis cuantitativa.


